martes, 24 de enero de 2012

084 - Breve Cuestionario Sobre Carl Gustav Jung

(Publicado en Psicosocial Tesei Magazine – Nro. 4 de enero de 2012)

BREVE CUESTIONARIO SOBRE CARL GUSTAV JUNG

A fines del año 2011 la revista Psicosocial Tesei Magazine me hizo una breve entrevista a través de Mónica Isabel Guillini —alumna del último año de psicología social—, quien me formuló las siguientes preguntas relacionadas con la obra de Carl Gustav Jung. Este médico psiquiatra y ensayista que centró su prolífico trabajo en la práctica clínica, aunque también incursionó en otros campos de las humanidades tales como el estudio comparativo de las religiones, la filosofía, la sociología y la psicología, la literatura y la crítica del arte.

PTM: Carl G. Jung tuvo mucha influencia en nuestro tiempo en todas las áreas. Como psicólogo social, ¿qué franja cree que nos iluminó socialmente?
RW: No es mucho lo que conozco acerca de las ideas de Carl Gustav Jung, ya que no es estudiado a fondo en las escuelas de psicología social que he frecuentado. La teoría de Pichon Rivière lo menciona generalmente en su primera etapa, cuando Sigmund Freud era su maestro y antes de la ruptura que se produjera entre ellos. Fue así que luego Jung fundó su propia escuela de psicología analítica y desarrolló sus teorías en una extensa obra, siendo la más conocida la que trata del inconsciente colectivo como fundamento de la imaginación común de todos los pueblos; y que se manifiesta en las religiones, los mitos, la alquimia, las doctrinas esotéricas, entre otras.

Por suerte, la institución Psicosocial Tesei Asociación Civil (cuya dirección está a cargo de Carla Gabriela Inzaurralde) introdujo en el programa del corriente año 2011 el análisis de la obra de este pensador suizo (1875-1961), que creía en la existencia de un fondo común universal, productor de arquetipos, símbolos e imágenes independientes del tiempo y del espacio. De ahí, entiendo, su vinculación con la psiquis y lo social.

PTM: ¿Cuáles son los mencionados arquetipos jungianos?
RW: Los arquetipos son formas de representación simbólica, en el inconsciente colectivo, de una experiencia arcaica o de una imagen ancestral del género humano todo. Es por ello que es difícil poder encerrarlos en un número o cantidad específica, pero sí puedo mencionar arquetipos como el del padre (la autoridad, la protección), el de la madre (el cuidado, la reproducción), el del hijo (la continuidad, el abandono), el del héroe (la superación, la caída, el retorno) y así siguiendo.

Jung propuso una suerte de clasificación bajo la categoría genérica de arquetipos fundamentales, referidos a las circunstancias vitales más diversas entre las que podemos citar: el nacimiento, la muerte, el renacimiento, la madre tierra, el sabio, el demonio, el niño, el anima y el animus, etc. Estos arquetipos no son unidades cerradas y autónomas, sino que pueden presentarse como diversas combinaciones: vgr.: el héroe-sabio o el dios-destructor.

Los cuentos, las leyendas, el folklore, el arte popular constituyen esquemas motores situados en el origen de creencias y actitudes de alcance universal. Nuestros sueños, fantasías, delirios, etc. muestran la recurrencia de los arquetipos modeladores del sujeto como eje axial de la personalidad.

PTM: Si nos referimos a la interpretación de los sueños, ¿podría pensarse en una analogía entre Freud y Jung?
RW: Considero que, en una primera etapa, fue la interpretación de los sueños un importante aspecto que los unió. Freud, en 1899, fue el primero en encarar el desarrollo de un método científico para su interpretación y en el cual los sueños constituyen la realización de deseos. Para él, todo lo que hallamos en el inconsciente fue antes consciente y reprimido. En cambio, para Jung el inconsciente incluye distintos tipos de contenidos: a) el que alguna vez fue consciente y luego reprimido; b) las percepciones subliminales o reminiscencias demasiado carentes de importancia como para que se las recuerde (el preconsciente freudiano); y c) un contenido que surge de manera independiente del inconsciente colectivo, estrato común a todos los seres humanos que brinda las fuerzas creadoras y curativas que tan importantes son para una existencia dotada de sentido.

La teoría de Sigmund Freud es más conocida que la de Carl G. Jung probablemente porque —al estar más difundida— parece más fácil de entender; y porque los escritos de Jung sobre los sueños se encuentran dispersos entre sus muchos trabajos, sin una mayor sistematización. Por otra parte, Jung se expresaba muchas veces de modo poético y, de esa forma, el lenguaje que utilizaba hizo que algunas de sus ideas parecieran oscuras. Pero cuando los sueños se interpretan como constructivos, pueden ayudar al sujeto a entrever posibilidades de crecimiento personal en vez de limitarse a examinar el pasado, es decir, allí de donde surgen sus problemas y conflictos.

PTM: ¿Qué le resonó sobre la teoría de Jung referente a la muerte?
RW: Pienso que en el inconsciente freudiano no hay mucho más que sexo y muerte. Eros y thanatos. En su última teoría de las pulsiones, utiliza el término eros para designar el conjunto de las pulsiones de vida en oposición a las pulsiones de muerte. Ambas están presentes en forma combinada a lo largo de toda la vida. Cuando eros predomina se produce la fusión instintiva sexual; el predominio de thanatos produce, en cambio, la fusión instintiva agresiva.

No es mucho lo que conozco sobre la teoría de Jung referente a la muerte salvo que, desde sus estudios sobre la alquimia y diversos sistemas espirituales, argumentó que los procesos arquetípicos tales como la muerte y la resurrección eran parte del simbolismo transpersonal del inconsciente colectivo y podía utilizarse en la tarea de integración psicológica. Entiendo que habló también de resurrección o apocatástasis: operación de restauración y resucitación divina. Todo ello con motivo de sus muchas investigaciones sobre las doctrinas esotéricas, como así también sobre el estudio de las religiones al que Jung dedicó gran parte de su vida.

PTM: ¿La teoría de Jung tiene nexo con la metafísica, cuando se refiere al inconsciente colectivo?
RW: Jung fue un pionero de la psicología profunda y uno de los estudiosos de esta disciplina más leídos en el siglo XX. Su abordaje teórico y clínico enfatizó la conexión funcional entre la estructura de la psique y la de sus productos, es decir, sus manifestaciones culturales. La idea de inconsciente colectivo designa aquella parte de la psique que conserva y transmite la herencia común de la humanidad. Para Jung, el inconsciente se organiza a partir de dos estratos: el personal o subjetivo; y un segundo estrato más profundo y de carácter innato, al que denomina inconsciente colectivo.

Probablemente sea este segundo estrato o nivel el que pueda vincularse con la metafísica por vos aludida, pues no se constituye por vía de la experiencia sino que se comporta como un verdadero reservorio de imágenes latentes. El sujeto humano hereda estas imágenes del pasado ancestral y conforman el sustrato que nutre luego a las distintas representaciones simbólicas. Por ejemplo, el temor que suscita un reptil, la oscuridad, la soledad, el encierro, etc. Si la metafísica es una rama de la filosofía que estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica, creo que se puede hablar de nexo entre aquélla y gran parte de la obra de Jung.

PTM: En psicoanálisis, ¿cómo Jung levantó vuelo para ponerse a la altura de Freud?
RW: Carl Gustav Jung se aparta de lo que específicamente llamamos psicoanálisis y, como antes dije, él funda una nueva corriente: la psicología analítica. Cabe mencionar que la obra de Jung es tan extensa como la de Freud y predomina en países tales como los Estados Unidos de Norteamérica. En nuestro territorio han tenido preponderancia las escuelas inglesa (Melanie Klein, Donald Winnicott) y francesa (fundamentalmente Jacques Lacan). De todos modos, existen en la Argentina algunos centros de estudios de psicología social junguiana. No olvidemos que la epistemología convergente de Enrique Pichon Rivière trata, ni más ni menos, que de la integración de las más variadas disciplinas y diversos saberes.

Aprovecho esta ocasión para agradecer lo mucho que he aprendido de las clases teóricas que pude leer dictadas por Mariela González, Pablo Matteuci, Marcela Siécola, Jorge Castagna, Mónica Eckert y Romina Caputo. Como siempre, la diversidad de sus puntos de vista y opiniones fue absolutamente enriquecedora para mí.

Finalmente, quiero también darle las gracias a Mónica Isabel Guillini por llevar adelante la publicación de esta revista representativa de Psicosocial Tesei Asociación Civil, como así también desearles a todos sus miembros (directores, profesores, coordinadores, observadores y alumnos) unas muy felices fiestas y todo lo mejor para el año venidero. ¡Hasta la próxima!

RONALDO WRIGHT
www.ronaldowright.com

viernes, 6 de enero de 2012

083 - Nuevos Roles y Desafíos Psicosociales

(Publicado en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar — Año 4 Nro. 36 de diciembre 2011 – enero 2012; en Centro de Estudios Sociales Argentino con fecha 20/1/2012 y en Reflexiones sobre Educación con fecha 30/1/2012)

NUEVOS ROLES Y DESAFIOS PSICOSOCIALES
III Foro Debate de Psicología Social

Seguidamente intentaré brindar una síntesis de mi disertación en el III Foro Debate de Psicología Social – Nuevos Roles y Desafíos, encuentro organizado por la Escuela de Psicología Social de Pilar “Construyendo Alternativas” y llevado a cabo el pasado sábado 12 de noviembre de 2011. La temática a mi cargo versó sobre las distintas posibilidades de operar psicosocialmente en el área de la niñez y de la adolescencia, sobre todo teniendo en consideración el cambio ideológico que en nuestro país se viene dando respecto de las políticas públicas en esta materia. Así, la Ley Nº 26.061 de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes promueve la activa participación de todos en lo que hace a la protección y defensa de nuestros niños y jóvenes. Por ende, la responsabilidad ante ellos no es sólo familiar sino también estatal y comunitaria. Los pibes ya no son considerados como meros objetos de pertenencia de la familia, como tampoco son simples objetos de tutela de un Estado autoritario y disciplinar que los judicializa e institucionaliza. Son sujetos activos y plenos de derechos dada su condición de personas en desarrollo.

Esta concepción humanista en protección de lo que se denomina el interés superior del niño, nos habilita a los psicólogos sociales a operar en diversas áreas, a saber: salud, educación, trabajo, juego y esparcimiento, seguridad social, ecología, violencia familiar, malos tratos, abuso sexual, alcoholismo, drogadicción, embarazo no deseado y aborto, autoagresiones y tentativas de suicidio, entre otras. Ninguna duda puede caber que es necesario un abordaje interdisciplinario para llevar a cabo tamaña tarea, abriéndose el campo al nacimiento de una transdisciplina que incluya a los médicos, a los psicólogos, a los psicopedagogos, a los abogados, a los educadores, a los asistentes sociales, a los ayudantes terapéuticos y también a los psicólogos sociales. Trabajando con nuestra caja de herramientas (ECRO) en grupos de reflexión o de aprendizaje, con juegos y técnicas psicodramáticas, con creatividad y con una permanente adaptación activa a la realidad, podemos contribuir grandemente al crecimiento psicofísico de los chicos y, además, constituirnos en verdaderos agentes del cambio social planificado. Así lo pensó y lo propuso Enrique Pichon-Rivière hace más de sesenta años.

Vale recordar aquí la labor pionera de Alfredo Moffatt y su equipo de psicólogos sociales en dos de sus tantos proyectos: el Bancapibes, dedicado a la niñez y a la adolescencia en riesgo; y Oyitas, es decir ollas populares para chicos en asentamientos y villas del conurbano bonaerense. Muchos niños y jóvenes se hallan en estado de deprivación, por lo que precisan profesionales que puedan comprometerse con ellos desde la emoción y la ternura. Y así concretamente está sucediendo, sobre todo desde la vigencia de la nueva legislación válida para esta problemática tan delicada, pues cada vez son más las organizaciones no gubernamentales que intervienen y participan en el campo de la niñez y de la juventud. También existen muchas fundaciones, asociaciones, entidades públicas y privadas trabajando fuertemente con chicos víctimas de violencia familiar, malos tratos, abuso sexual infantil, incesto intrafamiliar, etc. Y no debemos olvidar el equipo creado por Carlos Sica interviniendo en catástrofes y emergencias psicosociales (EPS) tales como la tragedia de Cromañón, ocurrida aquel fatídico 30 de diciembre de 2004 y cuyas víctimas eran principalmente jóvenes.

Los operadores psicosociales podemos también desempeñarnos coordinando grupos interespacios o interequipos, integrados por todos aquellos profesionales que trabajan en el área o, incluso, por voluntarios que son habituales en esta tarea tan sensible y que llegan a constituirse en reales agentes multiplicadores. Los psicólogos sociales algo sabemos del síndrome del quemado o burnout que sufren quienes ayudan a niños maltratados o abusados sexualmente, a jóvenes drogados y alcoholizados. Se puede apuntalarlos grupalmente y evitar así una verdadera quema de los agentes sociales que operan con niñas, niños y adolescentes, como también podemos intervenir en lo que se llama el efecto Cohn-Bendit: no son pocos los que caen en el descreimiento de aquello que en un inicio tan apasionadamente defendieron. O el llamado efecto Mulhman que, ante la situación recién señalada, produce un proceso de paralización de las tareas generando una sensación de fracaso. En grupos de profesionales y de voluntarios intervenimos sobre esta realidad tan frecuente, procurando una contención desde el sentir, el pensar y el hacer que permita proseguir la ardua labor.

Hay otras posibilidades para nuestra disciplina, actuando en el terreno del deporte, del juego y del esparcimiento. Se pueden inventar juegotecas barriales o participar en los centros de día para chicos y jóvenes, en los centros de atención familiar (CAF) o en los centros de atención integral a la niñez y adolescencia (CAINA). A modo de ejemplo, señalamos el convenio firmado por la Asociación de Psicólogos Sociales de la República Argentina con el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para llevar a cabo talleres en varias escuelas de la Capital Federal, algunos denominados Proyectando el Futuro y otros sobre los derechos y garantías de nuestros pibes. Eugenia Manzanelli y su equipo de psicólogas sociales también suscribieron, en representación de APSRA, un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional para llevar adelante diversos talleres sobre el Primer Trabajo de los Jóvenes. Es decir, son múltiples los espacios para intervenir psicosocialmente teniendo en consideración los ejes de las políticas públicas que conforman las actuales medidas de protección integral de los derechos de los niños y de los jóvenes en nuestro país.

Desde esta profesión es posible también la colaboración en el ámbito judicial, sea interviniendo como peritos —de parte u oficiales— o presentando dictámenes e informes atinentes a nuestra especialidad. Conviene aquí puntualizar que el art. 2º de la Ley Nº 24.417 sobre Protección contra la Violencia Familiar impone, a todo profesional de la salud, la obligación de denunciar cuando los damnificados de aquélla sean menores. Consecuentemente, no rige el instituto del secreto profesional pues éste solamente beneficia al adulto maltratador y al abusador. La responsabilidad civil por mala praxis —con la consecuente reparación por los daños y perjuicios ocasionados— se produce si advertimos una situación puntual en perjuicio de un chico y nos mantenemos en silencio. Asimismo, se puede incurrir en el delito penal tipificado como abandono de persona si nos dejamos llevar por el conocido de eso no se habla o el más famoso no te metas. Es mucha y apasionante la tarea profesional pendiente de realización para dar fin a la teoría de las dos infancias (vgr.: pibes excluidos e incluidos) y que habilite a niñas, niños y adolescentes a vivir en un mundo mejor.

¿Qué puede hacer un psicólogo social desde el ámbito específico del Poder Judicial frente a la realidad que aquí presentamos? Pues, puede brindar sus aportes en el sentido de descubrir la situación crítica de un chico a través de un diagnóstico, orientando la búsqueda de recursos y estrategias pertinentes en pos de un plan de ayuda concreto. En el proceso de colaboración a un menor violentado podemos actuar en distintos contextos relacionales: asistencial, informativo, evaluativo, de control, de asesoramiento, etc. El objetivo no es otro que trabajar junto a la víctima y producir una transformación. Se trata de tener un proyecto y de creer en él. Decía el fundador de nuestra disciplina que la muerte está tan lejos como grande sea nuestro proyecto. Y parafraseando a Paulo Freire, pensemos que la primera pelea que un operador psicosocial progresista debe dar es consigo mismo; ese es el comienzo del cambio. En fin, estas breves ideas simplemente han pretendido servir de posible disparador, para que muchos psicólogos sociales continuemos abordando nuevos roles y nuevos desafíos. En definitiva, para seguir juntos CONSTRUYENDO ALTERNATIVAS.

RONALDO WRIGHT
www.ronaldowright.com

viernes, 4 de noviembre de 2011

082 - Jóvenes del Mundo Global... ¡Uníos!

(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe - Año X Nro. 49 correspondiente a noviembre - diciembre de 2011)

JOVENES DEL MUNDO GLOBAL… ¡UNIOS!

Desde hace bastante tiempo venimos interrogándonos sobre cómo incide en la juventud del siglo XXI la hipermoderna concepción de Aldea Global, donde todo parece escurrirse rápidamente mientras supuestas fuerzas anónimas operan mundialmente en una vasta tierra de nadie. Y una respuesta muy concreta la están dando los jóvenes, enfrentándose al poder planetario concentrado en un número de voluntades cada vez menor y a la mano invisible de los mercados. El grito de indignación ya se escucha en casi un millar de ciudades, desde que en Occidente el movimiento 15-M español salió a las calles de Madrid manifestándose en contra del régimen del peor capitalismo —que sirve a una élite económica a costa del empobrecimiento de una vasta mayoría de la población— y reclamando una democracia más participativa.

En Europa, quienes apoyan a los indignados españoles hoy gritan sus consignas exigiendo trabajo en vez de emigración, mejor educación y más inclusión. Tal el caso de las voces que se levantan en Grecia, Bélgica, Francia, Portugal, Italia, Gran Bretaña, y así siguiendo. El denominado primer mundo ha intentado construir una juventud sincrónica, que viva sin objetivos trascendentes y sin ideales propios; en un modelo que tiende a disminuir el sentimiento de pertenencia a un grupo y que acentúa el fenómeno de exclusión. La respuesta ante tal pretensión del megacapitalismo es el contundente inconformismo de los adolescentes, expresándose en multitudinarias manifestaciones contra los feroces ajustes económicos y la injusticia social. Jóvenes que intentan erigirse en ciudadanos libres, fortaleciendo su capacidad de actuación y de organización de encuentros.

Veamos como ejemplo el caso de Israel, donde el movimiento de indignados marcó un récord de convocatoria con marchas en Tel Aviv, Jerusalén y otras ciudades, constituyéndose en una de las mayores protestas sociales de la historia de ese país. Esas protestas se realizan en reclamo de una mayor justicia social, en defensa de la educación y de la salud pública, y en contra de la inequidad existente. Muchos adolescentes se movilizan por primera vez, acompañados por artistas, comerciantes, empleados públicos, dirigentes sociales, etc. Lo que comenzó siendo el malestar de algunos jóvenes por la imposibilidad de alquilar o comprar una vivienda, se convirtió luego en la expresión social de diferentes sectores de la comunidad por la falta de recursos y las enormes desigualdades. El hartazgo de miles de pibes se refleja ante las injusticias del sistema neoliberal.

Este movimiento asambleario se ha expandido y ha cruzado el océano, instalándose muy cerca de nosotros. En Chile, la juventud marcha unida por las calles de Santiago y de otras ciudades en reclamo de una educación pública incluyente y de calidad. El estudiantazo chileno denuncia el progresivo deterioro del sistema educativo, que favorece la enseñanza privada convertida en un objeto de lucro y de lujo de unos pocos en perjuicio de las grandes mayorías. Los pibes han advertido con meridiana claridad que no pueden cambiar de paradigma sin atravesar un terremoto. En estos tiempos de la tardomodernidad están creando nuevas cartografías para huir de la peste, para afectarse de esperanza y para multiplicar todo aquello que desarrolle un máximo de afirmación creativa. Y lo que es más trascendente, están inventando nuevos modos de cartografiar.

La crisis económica global también tiene sus características especiales en la primera potencia del planeta. En los EE.UU. centenares de adolescentes se han unido para ocupar Wall Street y están indignados al igual que sus coetáneos europeos y latinoamericanos. En pleno centro financiero de Nueva York, el 15-O levanta sus carteles en reclamo de más trabajo. Pese a que las fuerzas de in-seguridad los arrestan y los reprimen —incluso rociándoles sus caras con gas pimienta—, los jóvenes norteamericanos continúan reunidos debatiendo entre ellos en pos de un mundo mejor. Ir por donde la razón gusta de estar en peligro es una invitación a abrir un espacio para una sensibilidad diferente, para una emoción distinta. La nueva condición contemporánea les provoca y les exige cambios, que al mismo tiempo los entusiasman y también les infunde temor.

No obstante, parece que el sentimiento de ofuscación es contagioso. Con la concentración del poder económico en manos de muy pocas corporaciones, el mundo está reestructurado en torno a las relaciones de acceso y las redes informáticas son la herramienta principal para concretar ese objetivo estratégico. En esta era del access y con los mercados en redes, la juventud quedó decididamente excluida toda vez que el software y el wetware han reemplazado al trabajo humano. Las organizaciones de la movilización mundial, mediante un manifiesto hecho por indignados de quince países que se reunieron en Barcelona, llamaron a reapropiarse de la política mediante la participación directa en la vida comunitaria. El lema de las marchas de hoy es “unidos por un cambio global”, mientras que el reclamo apunta hacia la democratización de la economía y de la gobernanza.

Creemos que no es casual que sean los adolescentes unidos quienes levantan sus banderas contra los poderes establecidos. Pues, son los jóvenes rebeldes quienes están más aptos para un pensar, sentir y hacer encarnado como una real práctica social en red. Y también pensamos que es importante analizar en qué tipo de sociedades se presenta lo que podríamos llamar fenómeno de glocalización, algo así como lo global localizado como proceso de concentración no sólo del capital y las finanzas, sino también de la libertad de moverse y de actuar de unos pocos en detrimento de las grandes mayorías. Mientras a nivel mundial ocurre esta revuelta transnacional, celebramos que en nuestro país muchos jóvenes han participado en las elecciones democráticas de octubre y siguen apostando por una militancia activa en los distintos partidos políticos argentinos.

RONALDO WRIGHT
www.ronaldowright.com

sábado, 1 de octubre de 2011

081 - Recordando al Amigo

(Publicado en El Semejante - Año 11 Nro. 80 de octubre de 2011)

RECORDANDO AL AMIGO

Hace un año nos dejaba Ernesto Bronstain. Hoy quiero recordarlo en estas breves líneas, ya que juntos vivimos una muy linda y productiva amistad. Fundador del periódico El Semejante, pude participar escribiendo en sus páginas a lo largo de muchísimas ediciones. Al enviarle mis notas y artículos, siempre recibí de Tito un respaldo compañero y fructífero. Era permanente su aliento con el fin de seguir difundiendo diversos temas vinculados a nuestra querida Psicología Social.

Algo similar ocurrió con su programa radial Vínculos, al que fui invitado en varias oportunidades desde el año 2004 en adelante. Bajo el lema “un proyecto para compartir”, allí se abordaban múltiples aspectos psicosociales de nuestra vida cotidiana. No fue casualidad que el subtítulo de su periódico mensual destacase —en cada una de sus ediciones— que el sujeto se construye en un mundo con otros. Y precisamente Ernesto fue un otro trascendente en mi mundo y en mi vida.

Con Tito Bronstain integramos la Comisión Directiva de la Asociación de Psicólogos Sociales de la República Argentina (A.P.S.R.A.), lo que significó un cálido compartir semana tras semana a lo largo de nuestro mandato. Afortunadamente, conocimos a numerosas y destacadas personalidades del ámbito de la Psicología Social, tanto de nuestro país como de otros países hermanos. Y con todos ellos nos enriquecimos e incluso llegamos a trabajar en varios proyectos comunes.

También participamos en la organización de las Jornadas Latinoamericanas de Psicología Social, realizadas en el Palacio San Miguel para celebrar los cien (100) años del nacimiento del maestro Enrique Pichon-Rivière, los cincuenta (50) años de vigencia de esta disciplina en nuestro territorio y los veinte (20) años desde la creación de A.P.S.R.A. Del 23 al 25 de junio de 2007 recibimos e interactuamos con profesionales uruguayos, brasileños, chilenos, colombianos, cubanos, entre otros.

Y finalmente me tocó vivir junto a él su penosa enfermedad; un accidente cerebro vascular (ACV) al que le dio pelea hasta que sus fuerzas se apagaron. Yo pasaba a buscarlo por su casa y caminábamos —muy lentamente y acompañado Tito por su bastón— hasta un bar cercano, donde tomábamos un café y charlábamos amigueramente. Por eso, desde estos pocos y sentidos párrafos deseo recordarte con un querer fraterno… y decirte simplemente: ¡hasta el próximo encuentro!

RONALDO WRIGHT
www.ronaldowright.com

domingo, 28 de agosto de 2011

080 - Jóvenes Indignados de Chile

(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe - Año X Nro. 48 correspondiente a septiembre - octubre de 2011; en Reflexiones sobre Educación con fecha 7/9/2011 y en Centro de Estudios Sociales Argentino con fecha 8/9/2011)

JOVENES INDIGNADOS DE CHILE

En el anterior número de La Tecl@ Eñe hicimos mención al movimiento de jóvenes indignados europeos, cuyo epicentro se situó en Madrid —acontecimiento que rápidamente se expandió hacia varios puntos de este planeta globalizado— y destacamos la particular situación de la juventud de nuestro país, posicionada hoy en lo que creemos un lugar y un tiempo mejor. Esta diferencia en favor de nuestros adolescentes puede también visualizarse con bastante claridad, si se analizan las masivas manifestaciones ocurridas en el hermano pueblo chileno en reclamo de cambios en la educación pública. En la actualidad ya se habla de los jóvenes indignados de Chile, quienes marchan mancomunadamente por las calles de Santiago y de otras ciudades en reclamo de una educación pública incluyente y de calidad. De este lado de la cordillera, nuestros pibes afortunadamente pueden estudiar en universidades argentinas gratuitas y cuyos contenidos son de una notable excelencia, por lo que no es casual que cada vez más algunos jóvenes chilenos decidan cruzar la frontera en procura de capacitarse en estas tierras.

A partir de mediados de año los estudiantes secundarios chilenos comenzaron a tomar colegios, ocupando pocas semanas después cientos de establecimientos. Exigen una educación que les permita formarse no sólo como profesionales, sino también como ciudadanos con pensamiento crítico para enfrentar las innumerables contingencias de un futuro cada vez más incierto. Ante las insuficientes propuestas presentadas por el gobierno de Chile, las mismas fueron rechazadas y se iniciaron las marchas masivas reclamando a las autoridades reformas educativas serias: a saber, una educación como derecho social brindado con gratuidad, equidad y calidad. Otro modo de protesta consistió en huelgas de hambre adentro de los colegios, donde los adolescentes abrieron sus puertas a la prensa mientras resistían el intento de desalojo de los carabineros. Los pibes tienen claro que el Estado chileno debe garantizar el sistema educativo —considerado uno de los más excluyentes y desiguales del mundo— como un verdadero derecho social, asumiendo el deber de proporcionarlo gratuitamente y no en tanto bien de mercado.

El estudiantazo chileno denuncia con razón el progresivo deterioro de la educación pública, dentro de un sistema que favorece la enseñanza privada convertida muchas veces en una mercancía. Los adolescentes sostienen que la educación no debe seguir segregándolos y entienden que para evitarlo debe dejar de ser un objeto de lujo y del lucro de unos pocos en perjuicio de otros. Tiene que dejar de ser un negocio cuya rentabilidad sea regulada por el mezquino hipermercado de estos tiempos posmodernos, máxime si consideramos la declaración del presidente chileno al calificar a la educación en Chile como un bien de consumo. Además, Sebastián Piñera echó mano a un decreto del año 1983 establecido por el dictador Pinochet Ugarte para reprimir la movilización de los alumnos secundarios y universitarios, a quienes se sumaron los docentes además de recibir el mayoritario respaldo de la población. La furia de los carabineros, que cargó contra los miles de manifestantes, dejó un saldo de más de ochocientos detenidos —entre ellos muchos menores de doce años de edad— y un centenar de heridos.

Tamaña represión está teniendo un evidente costo internacional. Es así que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA expresó su preocupación al gobierno chileno por el uso desproporcionado de la fuerza contra las protestas estudiantiles. También el Fondo de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), se manifestó en contra de la represión llevada a cabo por los carabineros. La crisis del capitalismo especulativo trasandino parece haber dañado sensiblemente el espejismo de una globalidad conformada a imagen de la democracia neoliberal. También en nuestra provincia de Mendoza, varias columnas de jóvenes marcharon con banderas y pancartas solidarizándose con los indignados chilenos; en tanto que otro grupo local participó en un congreso latinoamericano realizado en la República Oriental del Uruguay. Para algunos observadores, este conflicto está evidenciando el fuerte desgaste que padece la democracia en Chile en manos de un gobierno elitista y de derecha; mientras que para otros significa el despertar de unos vientos libertarios que estaban algo adormecidos.

Cabe agregar que son muchos los escritores e intelectuales latinoamericanos que se han sumado a estas demandas por una educación de excelencia y de vocación igualitaria. Una declaración titulada “En defensa de la vida de los estudiantes chilenos y la educación pública” fue suscripta por varias personalidades, entre las que se encuentran los escritores mexicanos Juan Villoro y Elena Poniatowska, además del intelectual norteamericano Noam Chomsky. Dicen que los estudiantes los llaman hoy a formar parte de este movimiento nacional y ellos quieren adherir a sus peticiones, dando la batalla con la juventud de todas las maneras que sean posibles. Por su parte, Eduardo Galeano también apoyó las reclamaciones estudiantiles, enviándoles un abrazo de muchos brazos a los jóvenes valientes que nos están dando a todos una lección de dignidad democrática desde las calles de Chile. Demuestran que otro país es posible, además de estar dándonos una verdadera lección de dignidad. Subraya que esta protesta enseña y textualmente les dice: “gracias mil y suertudas suertes en tan hermosa aventura”. Todo un respaldo, ¿no?

La escritora Isabel Allende piensa que la crisis política y social que azota al país tiene su origen en la vergonzosa desigualdad existente, ya que si bien Chile posee un elevado ingreso per cápita, la distribución de la riqueza es pésima. Agrega que para superar la crisis estudiantil es necesaria una profunda reforma educativa con serios cambios estructurales. Casi una respuesta al presidente trasandino quien, al referirse a la educación, quiso adoctrinar a los jóvenes manifestando que nada es gratis en la vida. Pero no solamente es la juventud chilena la que está indignada. La movilización llegó a superar las ciento cincuenta mil personas y el pasado 21 de agosto se realizó un Domingo Familiar por la Educación Pública en el parque O’Higgins, expresando las familias su apoyo al estudiantazo chileno. A todo esto se suma la organización de una gran huelga general de dos días convocada para fines del corriente mes de agosto, por lo que la Federación de Estudiantes Universitarios de Chile ha expresado —en contestación a las infortunadas palabras presidenciales— que Piñera sepa que todo esto no le va a salir gratis.

Pese a lo antedicho, en nuestro país hay quienes aún siguen declarando públicamente —ante un periodismo complaciente que no repregunta ni indaga acerca del alcance de tal afirmación— que Chile nos ha superado largamente en lo que a enseñanza se refiere. Curiosamente, los jóvenes chilenos admiran nuestro modelo educacional que enfatiza el desarrollo de una enseñanza de calidad, gratuita y con acceso para todos. Esperamos que la solución final no sea el cruce de Los Andes en procura de encontrar en Argentina una formación acorde a sus necesidades y pretensiones. El camino es el de seguir profundizando el estudiantazo chileno, con esta juventud agrupada y movilizada desde hace varios meses, presionando al gobierno con protestas, marchas, huelgas de hambre, tomas de colegios, caceroleo nacional y reuniones de familias. Ello pese a que las autoridades persisten (¿con más feroz represión?) en su intento de coartarles el derecho que tienen a reunirse y a manifestarse, de acuerdo con la Convención Interamericana de Derechos Humanos. Desde aquí… ¡seguiremos atentos y acompañando!

RONALDO WRIGHT
www.ronaldowright.com

sábado, 27 de agosto de 2011

079 - Grupo y Avalancha Tanguera

(Publicado en Psicosocial Tesei Magazine - Nro. 2 de agosto de 2011; en Psicología Social Portavoces; en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar - Año 3 Nro. 33 de septiembre de 2011 y en La Silla del Coordinador con fecha 18/5/2013)

GRUPO Y AVALANCHA TANGUERA

A fines del mes de julio del corriente año fuimos invitados a participar de una Avalancha Tanguera en la ciudad de Montevideo (R. O. del Uruguay); propuesta que nos efectuara la Escuela de Psicología Social Portavoces a través de Yisela Veiga Sosa. Allí tomamos conocimiento de este fenómeno social, cultural y popular denominado Avalancha Tanguera, en el cual se reúnen un grupo de personas de distintas edades y procedencias para bailar, sentir y transmitir la magia del tango. La actividad se divide en dos momentos bien diferenciados: a) una primera etapa para disfrutar de la capacidad socializadora que implica esta danza tan particular; y b) una segunda instancia, llamada redondilla, donde se le da paso a la palabra que fluidamente circula entre los distintos miembros participantes.

Evidentemente, la psicología social puede llevarse de maravillas con esta actividad avalanchera, que es definida por Juan Pablo Mirza como una comunidad de afectos que se va tejiendo en el abrazo del tango y que, en su caminar, genera sus propios espacios de buen compartir, baile, diversión y reflexión. Veamos esto con algún detalle, ya que el tango —que es danza, música y poesía— es también un pretexto para el encuentro grupal, tal como nuestro conocido reencuentro pichoniano. Es así que los miembros se juntan para compartir un tiempo de intercambio y con una clara propuesta integradora. O dicho de otro modo, para grupear haciendo de cada jornada una puntual puesta a prueba del deseo, de esas ganas que los aproximan grandemente a actividades creativas y creadoras.

La primera dinámica que se utiliza es la rotación del baile, ya que la idea es que todos bailen con todos. La Avalancha Tanguera pretende ser un dinamizador grupal y un aglutinador social, apostando a los vínculos sanos como matriz de las relaciones humanas y en contraposición a los valores promovidos por esta sociedad alienada y globalizada. Un coordinador, también conocido como multiplicador del tango, es quien guía las reuniones de los que desempeñan los roles propiamente avalancheros; ello en pos de un creciente desarrollo de la comunicación. En una primera instancia por medio de lo corporal y, luego, mediante la reflexión compartida en la ya mencionada ronda o redondilla. Este último es un espacio para hablar y ser escuchado, sentados todos en forma circular y con la rica presencia de la palabra.

¿Acaso no estamos hablando de un conjunto de personas ligadas entre sí por constantes de tiempo y espacio, articuladas por su mutua representación interna y que se plantean —explícita o implícitamente— una tarea que constituye su finalidad? En algún momento nos pareció ver a Enrique Pichon-Rivière bailando el tango y disfrutando de esta avalancha uruguaya, que moviliza tantos sentimientos e involucra emociones muy fuertes… tal como hoy sucede en cualquiera de las escuelas que siguen las enseñanzas del maestro. Lo subjetivo tiene una presencia trascendente: tanto el aprendizaje del tango como de la psicología social nos conectan con nuestra sensualidad, con muchas fantasías y fantasmas que intensamente habitan en el mundo interno (grupo interno) de cada uno de nosotros.

Pudimos advertir lo horizontal de la tarea grupal que representa la Avalancha Tanguera, en su cruce puntual con lo vertical que le sucede a cada miembro no solamente en su expresión física y corporal, sino también en su interioridad psíquica. Cada participante está expuesto a los significantes que desplazan sobre él los demás miembros del grupo, siendo el comportamiento un espejo donde se muestra algo de la verdadera imagen. Aquí también lo grupal es una gestalt-gestaltung, una estructura estructurándose, lo que nos brinda la idea dialéctica de la función instituyente del grupo en el sujeto. Creemos que quien participe activamente de esta experiencia avalanchera tal vez no vuelva a ser el mismo, pues adquirirá una subjetividad distinta y remozada ante sí y ante su circunstancia toda.

No hay grupo sin tarea; y esta tarea puntual tiene sentido dentro de un proyecto compartido en el cual sus miembros se vinculan cuando —y porque— se necesitan, toda vez que no son otra cosa que sujetos de necesidades. Por eso, subrayamos la función de contención que brinda la Avalancha Tanguera a sus integrantes, como también el sentimiento de seguridad que se advierte en el ambiente. Desde la psicología social, decimos que el sub-jectum de la necesidad se metamorfosea como consecuencia del pro-jectum grupal. El cuerpo y la palabra, la danza y la reflexión, validan lo que direcciona la propuesta en estos encuentros. Aquí también vemos que a mayor heterogeneidad de los miembros y mayor homogeneidad en la tarea, mayor resulta la productividad del grupo.

En este fenómeno colectivo, el coordinador ayuda a vencer las estereotipias. Cada grupo construye su propio imaginario que opera como una cultura particular, otorgándole a la Avalancha Tanguera su estilo único y singular. Estos grupos son instituyentes del sujeto, como también los avalancheros son instituyentes del grupo. Síntesis que tiene como agente a cada miembro; síntesis que es a la vez proceso y producto. Está claro que esta técnica solamente se puede aprender —y aprehender— a partir de la experiencia personal. Una creciente tendencia hacia la integración de los participantes los llevará a un destino que jamás imaginaron al inicio de este proceso compartido. Y así, junto a nuevos pasos de baile, al lado de nuevas figuras en la danza, nacerán esos otros yoes que nos yoan desde lo más íntimo.

CARLA G. INZAURRALDE
RONALDO WRIGHT
www.ronaldowright.com

viernes, 8 de julio de 2011

078 - Jóvenes Agrupados en la Era del Vacío

(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe – Año X Nro. 47 correspondiente a julio – agosto de 2011; en Reflexiones sobre Educación con fecha 11/7/2011 y en Psicología Social en la Comunidad con fecha 18/7/2011)

JOVENES AGRUPADOS EN LA ERA DEL VACIO

En anteriores ediciones de La Tecl@ Eñe hemos abordado diversos temas vinculados a los adolescentes y su vertiginosa inserción social en estos tiempos globalizados e hipermodernos. Ante los sucesos acaecidos en la madrileña Puerta del Sol y el movimiento de jóvenes indignados acampando en las principales plazas de España —acontecimiento que rápidamente se expandió hacia otros puntos del planeta—, creemos que en nuestro país nos encontramos hoy con una juventud posicionada en lo que entendemos un lugar y un tiempo mejor. Puntualmente, seguimos destacando lo rico que es trabajar con nuestros pibes en grupos de reflexión y de acción, tomando como punto de partida esta cultura líquida y fluida aún vigente que nos permite hablar de una verdadera era del vacío. Así, coordinando grupos de adolescentes podemos —entre todos— hacernos una guía para la vida cotidiana, además de habilitar un espacio para la invención y la creatividad.

Grupalmente intentamos averiguar cómo la hipermodernidad incide en los modos de relacionarnos, caracterizados por la atenuación de los lazos y de las reglas de convivencia, en muchos casos al límite de su desaparición. Nuestros grupos de adolescentes procuran promover una concreta lógica democrática y participativa, recuperando la dignidad de la palabra singular y aceptando la diversidad de sus distintos saberes. Significativamente, los jóvenes protagonistas del mayo español reclaman democracia real ya, exigiendo un cambio profundo y sustancial en la forma de hacer política además de una mayor inserción social y laboral para esa juventud excluida. Las dificultades de la recesión en la actual economía española han dejado una tasa de desempleo que supera el 44% entre los adolescentes de menos de veinticinco años de edad. El parecido con nuestra angustiosa crisis del año 2001 se advierte al ver que allá también se escuchan fuertes ruidos de ollas y cacerolas.

El aludido movimiento de jóvenes indignados, impulsado desde las redes sociales bajo el nombre de greekrevolution, ha calado hondo en Grecia ante la crisis económica que llevó a ese país al borde de la quiebra. El centro de las protestas se instaló en la plaza Sintagma —ubicada frente al Parlamento— al grito de “¡Que se vayan!” por parte de los manifestantes. Significativamente, la protesta adolescente se produjo el mismo día que llegó a Atenas un equipo de supuestos expertos de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional para examinar un nuevo programa de privatizaciones y de medidas de ajuste. Casi una réplica de lo acontecido en nuestras tierras hace una década, cuando nuestros jóvenes también se auto organizaron en asambleas diarias en cada plaza, convirtiéndolas en espacios de libre y común expresión. Nuestra realidad hoy sirve de modelo a los europeos, pese a que hay quienes quieren convencernos que la Argentina no existe a nivel mundial.

A casi una década de aquel levantamiento popular, hoy tenemos cada vez más jóvenes enteramente consustanciados con la sociedad, participando en diversos proyectos políticos, económicos, sociales y culturales. Adolescentes trabajando intensamente en temáticas tales como el trabajo y la producción, la educación, los derechos humanos, los medios y la comunicación, la integración regional, el cuidado del espacio ambiental, entre otras. Pibes apostando al proceso democrático vigente desde hace ya más de veintisiete años, promoviendo programas encaminados al bienestar general de la comunidad, contribuyendo a solucionar problemáticas puntuales de los que menos tienen, planteando acciones concretas para la apertura de múltiples espacios interdisciplinarios en los cuales ellos actúan como sujetos plenos de su propio desarrollo. En síntesis, hablamos ni más ni menos que de una juventud sumamente creativa y activamente adaptada a la realidad actual.

No obstante ello, la actual era del vacío tiende claramente hacia una renovada forma de control de los comportamientos, un nuevo proceso de personalización que pretende oscuros fines, valores y legitimidades sociales. Se apunta al surgimiento de jóvenes sincrónicos que vivan sin ideales propios y sin objetivos trascendentes, en un modelo de cultura donde el incremento de semejante interacción lleve al sincretismo, a la mezcla de dioses extraños, para desembocar en la disminución del sentimiento de pertenencia a un grupo y en la acentuación de los fenómenos de exclusión. También en Europa, quienes apoyan al movimiento M-15 gritan sus consignas exigiendo trabajo en vez de emigración, entendiendo los adolescentes que al salir de las universidades no tienen ningún futuro esperándolos. Advierten con desazón que son relativamente pocos los jóvenes y adolescentes llamados a consumir mundo, mientras que cada vez son más los consumidos por este mundo salvajemente globalizado.

Desde lo psicosocial abordamos la problemática vinculada al trabajo adolescente y su correlato, la desocupación, como así también la capacitación continua y la experiencia que van adquiriendo nuestros pibes en espacios de reflexión grupal que ayudan a potenciar las posibilidades individuales y colectivas. El clima de solidaridad entre los jóvenes siempre permite responder mejor a los diferentes cambios sociales y a las nuevas modalidades del mercado laboral posmoderno. Poco a poco los adolescentes logran constituir una identidad grupal dada por una tarea y un proyecto en común, llegando a establecer fuertes pautas de integración y comportamiento que se van institucionalizando en el grupo. Juntos pueden generar nuevos modos de pensar, sentir y hacer que en verdad los compromete con la comunidad que integran. Y afortunadamente esa integración suele llevarlos hacia un destino que jamás imaginaron al inicio del proceso grupal compartido.

Nuestra juventud sabe que tiene que esforzarse para filtrar críticamente los relatos hegemónicos impuestos y sostenidos desde lugares que no le pertenecen. Es así que son cuestionadas las ideas presentadas como la verdadera realidad y como el único modo de sociedad, advirtiendo su claro sentido hiperindividualista. Hoy podemos ver a los poderosos medios concentrados de comunicación no sólo distorsionando diariamente la realidad, sino difundiendo explícita e implícitamente el estilo de vida a seguir. Los adolescentes españoles también comenzaron a tomar conciencia de que esos mensajes están dirigidos a ellos, pretendiendo crearles nuevas necesidades y deseos a través de la mentira y de la desinformación manipulada. Así, los jóvenes indignados de Murcia invadieron la sede de la televisión autonómica, reivindicando el derecho a una información más libre, a una programación cultural de mayor nivel y a utilizar los medios para dar una información de verdad.

Nuestra tarea grupal, con técnicas operativas de indagación y acción específicas, pretende brindar a los pibes un mayor protagonismo para operar de modo positivo en la superación conjunta de los conflictos, problemas y dilemas. Sabemos que lo grupal incentiva la producción de ideas y la realización de acciones concretas, logrando una adaptación del joven al medio en que le toca vivir. Se modifican nuestras matrices de aprendizaje, trabajando sobre las distintas individualidades y alentando permanentemente la heterogeneidad grupal. Desde ya, hay casos en que aparece la falta de sentido existencial promovida por esta hipermodernidad y que desemboca en lo que llamamos kakón adolescente (kakón: palabra griega de género neutro, que significa “lo malo”). Similar al término inglés spleen, utilizado para designar a la experiencia depresiva en la que predomina una vivencia subjetiva de vacío y tedio, presentándose bajo la figura de síntomas propios de la pulsión de muerte.

Pero esta juventud siente que tiene una tarea por delante, cual es la de edificar una nueva y mejor estructura de la sociedad, afianzando y extendiendo las redes sociales y capacitándose de modo constante. A tales fines, hacemos del aprendizaje una apropiación instrumental de la realidad, sin olvidar la concepción dialógica y problematizadora de la vida cotidiana abordada desde una dimensión social. Concebimos al sujeto como un ser habitado por las imágenes de la realidad exterior, inscriptas en cada uno de nosotros de una forma singular para transformarse luego en el signo de nuestra identidad. Si adentro de cada uno de nosotros habita una tensión —y contradicción dialéctica— entre lo solidario y lo solitario, sabemos que para interaccionar adecuada y operativamente en cualquier grupo debe haber un trasfondo de sociabilidad y de solidaridad. Ojalá podamos continuar por este firme camino, a la vez que deseamos que los jóvenes europeos también encuentren el suyo.

RONALDO WRIGHT
www.ronaldowright.com