sábado, 25 de junio de 2016

148 - Introducción al Libro "Psicólogos Sociales Trabajando"

(Primer Concurso Nacional sobre Experiencias en Intervenciones Psicosociales organizado por A.P.S.R.A. - Asociación de Psicólogos Sociales de la República Argentina)

INTRODUCCION AL LIBRO “PSICOLOGOS SOCIALES TRABAJANDO”

Este libro* es el resultado del llamado al 1º Concurso Nacional de Experiencias en Intervenciones Psicosociales efectuado por A.P.S.R.A. - Asociación de Psicólogos Sociales de la República Argentina. La convocatoria,  dirigida a psicólogos sociales y estudiantes de la carrera, se basó en la necesidad de fomentar el desarrollo, promover la producción y difundir nuestras prácticas profesionales concretas.

Tuvimos la enorme satisfacción de integrar el jurado junto a Joaquín Pichon-Rivière, Elena Rubins y Alejandro Van Oostveldt. El plazo para la presentación de los trabajos se extendió durante ocho meses, culminando con la entrega de premios el 25 de junio de 2016 – “Día del Psicólogo Social” en la sede de la institución organizadora. Integran este libro doce experiencias seleccionadas y ganadoras del certamen.

En sus páginas encontrarán la labor realizada con títeres en la Unidad Penitenciaria Nº 42 de la localidad bonaerense de Florencio Varela: taller denominado “Trabajamos Creando y Creyendo”. Allí los reclusos participan de actividades que no son sólo de índole puramente plástica, ya que las representaciones teatrales ocupan un lugar muy importante y, aún más, el aprendizaje y la comunicación social.

También los Payasólogos Sociales describen su tarea de campo que llevan a cabo en diferentes zonas carenciadas, en comedores y merenderos comunitarios, hogares y  centros de Día, escuelas con niños de la calle, instituciones de capacidades especiales, geriátricos, entre otros. Con la consigna “Por una Payasonrisa”  operan como verdaderos agentes de cambio y de prevención primaria de salud.

Cine & Debate es otra experiencia realizada en un centro cultural de la C.A.B.A., donde se despliegan actividades como proyección de películas, análisis de las mismas, su música, sus frases significativas a través de una caja de herramientas psicosociales que se fueron desplegando con el correr de los ciclos de labor. Se incluye en ella la participación de invitados especiales, como directores, actores, músicos, poetas, etc.

En Resistencia (Chaco) podemos ver una Intervención a través de un medio de comunicación: la radio. Un programa que visibiliza a una franja etaria entre 45 y 60 años que no encontraba su espacio en los medios masivos de su entorno. La propuesta, enmarcada en la inclusión, abarca temas tales como la salud física, mental, emocional y espiritual de esa población con el propósito de generar su implicación y protagonismo.

Otro trabajo tiene por eje temático la intervención en la educación y animación socio comunitaria con adultas mayores. Lo conduce un colectivo interdisciplinario dedicado a esa actividad sociocultural, como proyecto surgido en el seno de la  Agrupación NMT-Nuevamente (Recursos Lúdicos), cuya finalidad es potenciar la calidad de vida del grupo mediante el compromiso activo y solidario de sus integrantes.

La experiencia llamada Psicología Social y Estimulación Temprana tiene por objetivo  favorecer el trabajo integral —desde una perspectiva vincular— de los pacientes bebes y niños de hasta seis años de vida. Apunta al restablecimiento del bebe-niño y de su familia; y forma parte del Centro de Estimulación y Rehabilitación Infantil Municipal, que funciona en el Hospital San José de Capilla del Señor.

El proyecto Bermejo está enmarcado en el ámbito laboral dentro de una empresa internacional que funciona en la C.A.B.A. Apunta a modificar dinámicas interpersonales instaladas en la cultura organizacional que no estaban siendo efectivas, tanto a nivel relacional como laboral. Su fin fue habilitar un espacio de diálogo en el que se pudieran abordar los conflictos, y mejorar el clima de trabajo y el progreso de la tarea.

En la escuela Nº 43 de Cipolletti (Río Negro) se desarrolló el proyecto “Reciclando Vida”, pensado para alumnos del nivel inicial. Ellos llegaban a clases atravesados por situaciones personales que dificultaban los vínculos y el aprendizaje. A través del taller de reciclado, los distintos abordajes y una construcción colectiva permitieron que estas situaciones conflictivas, las agresiones físicas y verbales fueran cediendo y dando lugar a actividades escolares en un marco de colaboración compartido.

Ante las graves consecuencias que produce la violencia de género, varios psicólogos sociales proponen Dispositivos de Asistencia a varones con conductas agresivas. A partir de un trabajo grupal en equipos interdisciplinarios y con el transcurso de las reuniones, en los miembros se producen algunos cambios: la toma de conciencia de sus impulsos y un corrimiento de los mismos. Surgen nuevas posibilidades tales como la adquisición de otros modelos vinculares que posibilitan reducir de manera importante los comportamientos abusivos.

Otras experiencias psicosociales fueron abordadas desde dos distintos ejes: uno realizado en la cooperativa Qualitas de provisión de apicultores, ubicada en Colonia Barragán (Partido de General Pueyrredón); y el otro  sobre la labor de trabajadores en el basural de Neuquén. Ambas actividades grupales tuvieron como resultado operativo tanto la intensificación de los vínculos, como así también el fortalecimiento de la comunicación entre sus participantes.

Nos encontramos también con un eje temático referido a los operadores   psicosociales interviniendo en los ámbitos laborales o empresariales, con los respectivos aportes —desde nuestra disciplina y nuestra ciencia— a la capacitación de los individuos en las organizaciones. Se trata de un proceso de aprendizaje que habilita a aumentar los conocimientos y las habilidades de cada quien, para desplegar aptitudes y actitudes más operativas, y a los fines de aumentar así las posibilidades de un mayor reconocimiento y crecimiento personal.

Finalmente, hallamos una última experiencia de campo en un espacio de enseñanza pública y no formal, también pertinente y relevante para el despliegue de nuestro quehacer científico profesional. Esta tarea se llevó a cabo —en el marco del programa de extensión educativa bajo el nombre de “Aprender Trabajando”— en la Escuela de Educación Técnica Nº 33 del barrio porteño de Nueva Pompeya.                              
Como verán, son múltiples y muy diversas las experiencias en intervenciones psicosociales contenidas en este volumen. ¡Sólo nos resta decir que esperamos que disfruten su lectura!

*Ediciones Nuevos Tiempos – Mayo de 2016

STELLA M. DISTASI
RONALDO WRIGHT
Psicólogos Sociales

viernes, 27 de mayo de 2016

147 - En Defensa de la Educación

(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe - Año XV Nro. 74 correspondiente al mes de junio de 2016)

EN DEFENSA DE LA EDUCACION

Hace un par de meses atrás dijimos (en el Nº 70 de La Tecl@ Eñe – “Proteger las Conquistas para Niños y Jóvenes”) que teníamos que estar atentos —ante la política de fuerte ajuste proveniente de las autoridades ejecutivas del país— a la respuesta a dar por la juventud en resguardo de sus derechos y garantías. La reacción no tardó en llegar: el 12 de mayo pasado se produjo una marcha universitaria histórica que desbordó el centro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Esa multitudinaria movilización fue la culminación de una semana de paros y jornadas de protesta de los estudiantes, que incluyeron clases públicas dictadas en plena calle. Todo ello con la adhesión de los docentes y de muchos padres de esos jóvenes, que se sumaron a sus legítimos reclamos. La consigna que los encolumnó fue: Contra el ajuste defendemos la universidad pública, exigiendo además el aumento de los sueldos de los profesores y el pedido de un boleto educativo.

Cabe destacar que esta movida estudiantil se extendió a lo largo y a lo ancho del país, en defensa de las conquistas obtenidas en los últimos años y de las políticas de inclusión en materia educativa. Las universidades nacionales se convirtieron en el sustento de muchos de los logros en el terreno del desarrollo tecnológico y científico, que creemos deberían continuar protegiéndose y sosteniéndose ante los avances de un mundo híper y mega globalizado que desafía los intereses nacionales.

Son muchas las altas casas de estudio que abrieron sus puertas a miles de chicos en el curso de este nuevo siglo XXI, con la particularidad de que un alto porcentaje de sus alumnos ingresantes son los primeros miembros de sus familias —generalmente de hogares humildes y de clase media-baja— que llegan a la universidad. La suspensión de los pagos a profesores, para laboratorios, de fondos para becas y comedores, para compras de papel, etc. atentan claramente contra todo régimen público inclusivo.

Esta sólida protesta contra el ajuste presupuestario, a la que se le sumó una marcha y movilización impactante en defensa de la educación pública, no significa otra cosa que la promoción de un orden general más justo y  equitativo. Cuando de nuestros pibes se trata, el tema de lo inclusivo es la cuestión social por excelencia, por lo que debemos  persistir en el combate por encuadrar y domesticar a las regulaciones del libre mercado mediante planificaciones en favor de la juventud.

Como resultado de esa demostración estudiantil, la mayoría de los gremios docentes universitarios ya consiguieron firmar en la paritaria un aumento salarial del 35%, cifra que elevó en diez puntos la oferta inicial del gobierno. Además, a los fines de poder monitorear el futuro ritmo de la inflación se incluyó una cláusula de revisión del acuerdo para fines de septiembre de 2016, como así también que dentro de diez meses sea la próxima negociación, en febrero del año que viene.

La lucha por la defensa de la educación pública sigue su agenda. Ya se ha convocado a una marcha a realizarse el próximo 15 de junio por el 99º aniversario de la Reforma Universitaria, para continuar batallando por la derogación de la Ley de Educación Superior, por el envío de más fondos, por el boleto educativo gratuito y por la situación de los profesores que se desempeñan ad-honorem y los docentes contratados. Nuestros jóvenes y  adolescentes continúan de tal modo comprometidos.

Ahora se espera un próximo paso referido al refuerzo presupuestario que aún no ha llegado a las universidades nacionales, el que resulta esencial en estas circunstancias para afrontar los aumentos desmesurados en las tarifas de los servicios públicos. El presupuesto aprobado el año pasado no contempla ni el duro tarifazo, ni la inflación, ni la devaluación monetaria. La capacidad de respuesta de los estudiantes debe seguir atenta para que no se pierdan los logros hasta hoy alcanzados.

Frente a los desafíos que puntualmente cuestionan y ponen en entredicho la dignidad de la infancia y de la juventud, esta hora nos reclama continuar  implicados en la compleja realidad que lleve hacia sus mejores conquistas. La idea es seguir profundizando las decisiones públicas de ciudadanía de nuestros niños, niñas y adolescentes, con la presencia y la participación de ellos mismos junto a las restantes organizaciones y fuerzas comunitarias, políticas, económicas, sociales y culturales del país.      

Venimos señalando desde hace tiempo la importancia de los planes y los programas referidos a los niños y adolescentes, los que hoy comienzan a estar en riesgo de ser inutilizados o eliminados. Ejemplos de ellos son el Plan Progresar, Conectar Igualdad, el Plan Fines, la Plataforma Educ.ar, el Programa Nuestra Escuela, el Plan Nacional de Lectura, entre muchos otros. La defensa de los mismos también tendrá que provenir de la unión y de la movilización de nuestros jóvenes.

Seguimos apostando por una adolescencia cada vez más consustanciada con la sociedad en la que vive, promoviendo proyectos tendientes al bienestar de la comunidad y colaborando para resolver los problemas de los más necesitados y que menos tienen. Y sin olvidar, desde ya, la condición de sujetos activos de derechos de los niños y jóvenes; personas en pleno desarrollo que deben enfrentarse hoy no sólo a una Aldea Global hostil sino también a una América Latina más debilitada.

RONALDO WRIGHT         
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miércoles, 30 de marzo de 2016

146 - Paulo Freire y Enrique Pichon-Rivière

(Publicado en FMM Educación con fecha 30/3/2016 y en A.P.S.R.A. - Contenidos Teóricos con fecha 7/6/2016)

PAULO FREIRE Y ENRIQUE PICHON-RIVIERE

Puesto que no hay lecturas inocentes, empecemos por confesar de qué lecturas somos culpables. Louis Althusser.

Enrique Pichon-Rivière (1907-1977) en la República Argentina, y Paulo Freire (1921-1997) en la República Federativa del Brasil, estuvieron fuertemente consustanciados con la democratización del conocimiento como un factor favorecedor de los individuos y de los grupos. Como creadores, cada uno fue portavoz de su tiempo y de su lugar de actuación, con una extendida repercusión mundial. Si bien no llegaron a conocerse son muchos los puntos de confluencia entre ambos, de los que haremos una breve síntesis a continuación a modo de homenaje y reconocimiento a tanta labor social, teniendo en cuenta su condición de pensadores de nuestra América Latina.

Para ambos el aprendizaje era una cuestión política. Paulo Freire, experto en temas de educación, fue al encuentro de los excluidos de su país. Su idea era que el abordar el  problema del analfabetismo significaba embestir de lleno a la conciencia dominante. Enrique Pichon-Rivière, médico psiquiatra, hizo algo similar pero en el territorio de la marginalidad de los enfermos mentales. Consideraron que la persona no debía ser valorada de manera individual sino como sujeto social, productor y a la vez producido por su propio cosmos. Entendieron al ser humano como constituyéndose en una praxis de mutua determinación con el mundo.

Pichon-Rivière fundó aquí la escuela de psicología social, en la cual su didáctica estuvo destinada no sólo a comunicar conocimientos (tarea informativa) sino  básicamente a desarrollar aptitudes y a modificar actitudes (tarea formativa). Y Freire, por su parte, creyó que el saber no radicaba únicamente en acumular conocimientos, sino en un aprender mediante una conciencia crítica. Él combatió la llamada pedagogía bancaria que hace del educando un recipiente a ser llenado por el educador, para propiciar su concepción problematizadora que conlleva una visión crítica del universo. Muy similar, pues, a  lo que vemos como crítica de la vida cotidiana.

Consideraron que el ser humano cambiando su propia existencia cotidiana sufría los efectos de su propia transformación. Así, se opusieron a todo sistema educativo que representara una estructura autoritaria, jerárquica y rígida; teniendo siempre como meta el desarrollo y la protección del hombre, de su humanitas. La lectura del mundo que hicieron nunca fue inocente, pues los dos bien sabían de la necesidad de modificar las relaciones de poder imperantes, como también que tanto el aprendizaje como la educación debían convertirse de modo inexorable en un proceso político. Y por ello ambos fueron perseguidos por los gobiernos militares de turno.

La propuesta pichoniana propició una educación abierta a todo aquel que estuviera  interesado, sin restricción ninguna. Como decía el maestro, la única condición para estudiar psicología social era ¡estar vivo! Esa idea no sólo amplió el espectro de los posibles convocados, sino que delineó con nitidez el campo del saber que Pichon-Rivière deseaba indagar, aplicar y transmitir. Él quiso formar agentes del cambio social planificado capaces de trocar dialécticamente lo real en la medida de lo posible. Así, poder  actuar teniendo una clara concepción del mundo y con técnicas concretas que sirvan para una mejor adaptación activa a la realidad.

La pedagogía crítica de Freire creyó que el conocimiento se debía construir desde las distintas circunstancias que estuviesen afectando al maestro y al aprendiz; a ambos como sujetos políticos en acción. Su propuesta de alfabetización de adultos, liberadora  y conscientizadora, permitió al educando convertirse en alguien capaz y responsable a los fines de ir desarrollando una mirada crítica, para erigirse en un agente de cambio y de producción cultural. La educación freireana fue concebida como un instrumento de la libertad; un transformar y transformarse entendidos como concreta herramienta de modificación de la vida cotidiana, del individuo y de los grupos.  

Para concluir podemos preguntarnos: ¿de qué lecturas del mundo son culpables estos dos intelectuales latinoamericanos? Tal vez de percatarse que el sujeto no es en modo alguno individuo, sino el resultado de un complejo proceso histórico, social y cultural. La interpretación del mundo que ambos hicieron estuvo plasmada por una perspectiva política e ideológica muy definida: ellos no se limitaron a analizar la realidad, pues de lo que se trataba era de modificarla. Quizás Paulo Freire y Enrique Pichon-Rivière siempre supieron que las personas se humanizaron en el instante en que comenzaron a escribir su universo, es decir, a reinventarlo.

RONALDO WRIGHT    
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martes, 1 de marzo de 2016

145 - Proteger las Conquistas para Niños y Jóvenes

(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe - Año XV Nro. 70 correspondiente al bimestre enero - febrero de 2016 y en Red de Comunicadores del Mercosur - RedComSur con fecha 7/3/2016)

PROTEGER LAS CONQUISTAS PARA NIÑOS Y JOVENES

En los últimos años hemos destacado numerosas conquistas referidas a nuestra niñez y juventud; todas ellas de carácter netamente inclusivo ya sea en lo social, en lo político, en lo económico, en lo cultural, y así siguiendo. El combate contra la exclusión deberá  seguir llevándose a cabo también y, sobre todo, bajo la modalidad preventiva; es decir, esforzándose por intervenir con políticas públicas en el corazón mismo de los procesos de la producción y del reparto de las riquezas colectivas.

Ello en pos de obtener no solamente la igualdad de derecho de nuestros pibes sino un objetivo mucho más profundo, un logro más actual: cual es la igualdad de hecho. Los procesos de marginalización y de exclusión afectan severamente a los más jóvenes, dejándolos por fuera de los circuitos activos de intercambios sociales. Es una población que no tiene que sufrir un déficit de integración con respecto a la educación, la salud, el trabajo, la vivienda, la seguridad social, etc.

En tal sentido señalamos los avances provenientes de la ley de protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes; la asignación universal por hijo; el plan Progresar o programa de respaldo a los estudiantes en todo el país; el derecho al voto de los adolescentes de dieciséis y diecisiete años de edad, con el claro propósito de continuar ampliando ciudadanía; las mesas de trabajo denominadas Jóvenes por los Jóvenes, que es esencial que sigan con apoyo y promoción.

Se puede también aludir a la construcción y el fortalecimiento de las Casas Educativas Terapéuticas (CET) y de los Centros Preventivos Locales de Adicciones (CePLA), en el marco de la previsión de la droga-dependencia y de la lucha contra el narcotráfico; la labor del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo o ENARD, que brinda un buen apoyo económico para la organización de competencias nacionales e internacionales, además de la cobertura médica asistencial de los participantes.

Y que los chicos y chicas sigan nucleados en el programa nacional La Patria es el Otro, formando y organizando equipos para así prestar auxilio a los más necesitados, sobre todo ante los siniestros y las catástrofes ambientales que suelen aquejarnos de tanto en tanto. Ellos van logrando, pues, construir un nuevo paradigma con ideales propios y con su base en una real ética humanista, que va dando por tierra con el aislamiento que produce tanta posmodernidad líquida y fluida.

El plan Decir es Poder reunió a jóvenes que se recibieron o son estudiantes avanzados, con la idea de erradicar el analfabetismo en la Villa 21 y que sean los mismos pibes del barrio —que tuvieron la oportunidad de concurrir a la escuela— los protagonistas de esa tarea. En el Tercer Encuentro Nacional de Radios Escolares los chicos compartieron diversas herramientas para seguir creciendo y profesionalizar sus prácticas radiales. Es otra forma de hacer más plurales las voces que circulan.

Con lo hasta aquí expuesto no se pretende agotar la nómina de las conquistas, sino simplemente enumerar algunas de ellas para ilustrar acerca de qué estamos hablando. El cambio de gobierno que acaba de tener lugar en nuestro territorio—y una reñida elección presidencial que dividió a los votantes prácticamente en dos partes iguales— ha reavivado este tema ampliamente, de la izquierda a la derecha del tablero político. Entre otras cosas está en cuestión el mantener o no lo conseguido.

Habrá que entender que la demanda social no es en la actualidad sólo expresión de los grandes grupos dominantes, sino que también está arraigada en esos niños y jóvenes involucrados, que pueden aún no entender hacia dónde marchan las cosas públicas. Es nuestra propuesta que se continúe el trabajo para que ellos no se conviertan en los más desprotegidos y se vean privados de participar en un buen número de conquistas  colectivas, amenazados de caer en una realidad más degradada.

Este juego recién empieza, si bien ya ha habido muestras del nuevo rumbo que siguen  las autoridades ejecutivas del país. Pero aún falta que comiencen a funcionar ambas cámaras en el Congreso de la Nación, que esperamos puedan causar un equilibrio de fuerzas institucionales más sano. Lograr ser garantes de la cohesión social y agentes protectores de los más débiles. También, por supuesto, está por verse lo que hagan nuestros pibes y pibas en protección de sus derechos y garantías.

RONALDO WRIGHT                              
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sábado, 13 de febrero de 2016

144 - El Psicodrama Está de Luto

(Publicado en el blog Maravillas y Atrocidades para Pensar con fecha 14/2/2016; en FMM Educación con fecha 16/2/2016 y en A.P.S.R.A. - Contenidos Teóricos con fecha 23/2/2016)

EL PSICODRAMA ESTA DE LUTO

                            Si los desesperados somos muchos es más fácil.

¡Se nos fue Tato! El pasado 4 de octubre de 2015 falleció Eduardo Pavlovsky, médico, psicoanalista, psicodramatista, actor, director, dramaturgo e ícono de nuestro teatro nacional. Fue un luchador en los ámbitos donde desplegó su actividad y en su vida toda. Habitó el coraje de ser, hacer y pensar. Ese fue su modo de existir, pero por sobre todo su política, su ética y su estética. Apasionadamente sostuvo que lo terrible era que dejáramos de sorprendernos; pues ahí, en ese punto trágico, morían el amor y la creación. Y estos principios habrán de ser continuados por las próximas generaciones, quienes recogerán las banderas que él generosamente nos legó.  
                                                                    
Tanto en el teatro como en la coordinación de grupos, Tato creyó en la Multiplicación Dramática como un dispositivo artístico y clínico sanador. Multiplicar proviene de plico: pliegue, desplegar e implicarse, comprometerse. Así, enseñó que una escena original daba paso a una serie de multiplicaciones que luego irían creciendo de ellas mismas, con un verdadero desarrollo rizomático (multiplicación de multiplicación de multiplicaciones), logrando des-sujetizar a los participantes de tal experiencia. Para él desbloquear era más importante que analizar; y su propuesta consistía en poder jugar con nuestros bloqueos antes que interpretar sus motivaciones.

Pavlovsky decía que no se puede jugar a medias. Si jugamos hay que hacerlo a fondo, con pasión. Es necesario salir del mundo de lo concreto para incursionar en el terreno de la locura, de la cual hay que aprender a entrar y a salir. Sin meternos en la locura no hay creatividad. Y sin creatividad uno se burocratiza, se torna hombre concreto, repite palabras de otro. En términos psicosociales, se trataría de una adaptación pasiva a la realidad o de aceptar acríticamente normas y valores impuestos. Propuso vivir una existencia llena de intensidades y de nuevos territorios afectivos; algo así como el simple hecho de la propia vivencia como posibilidad y potencia.

Su psicodrama y el modo de abordar lo grupal seguirán siendo un aporte para todos, invitando a hacer un escenario de los espacios, un lugar donde todo lo que acontezca  dependa exclusivamente de cuanto consigamos inventar. Y que después podamos registrar esas emociones que nos dejan fuertes marcas en nuestras subjetividades. Tato Pavlovsky nos llevó a comprender el concepto de “entre” en los vínculos, como un  constante fluir que permite conectar las multiplicidades. Es un flujo consistente, denso,  pasional, que describe un mundo, su mundo. Siempre vital y en movimiento continuo para que así vayan renaciendo nuestras intimidades afectadas.

Cuando coordinaba grupos no sólo transmitía un saber intelectual del conocimiento acumulado, sino un saber que está en el cuerpo. Escuchar el cuerpo y sus resonancias  fue y es un gran aprendizaje pavlovskiano. Tato siempre entendió que aquello que finalmente cura es el grupo. Según el diccionario de la Real Academia Española, curar es también cuidar. La palabra cura no alcanza para abarcar en su totalidad la riqueza y complejidad que el trabajo psicodramático produce en los integrantes de un colectivo de individuos. Pues, de eso se trata el curäre —el cuidar— de generar las condiciones óptimas para el despliegue de lo lúdico y de la diversión.

Lúdico viene del latín ludicrum, que además de juego es diversión. Divertir es recrear, es invención; surge de vertere que es alejarse. Pavlovsky proponía alejarse de la escena conflictiva inicial individual, dando un giro, una apertura creativa para ser elaborada  luego por el grupo. Es la tarea del psicodramatista poder captar de qué manera las di-versiones afectan al grupo y, en particular, al protagonista quien, en un gesto de enorme apertura y confianza, expone su intimidad a los atravesamientos de los demás participantes. Esta tarea fomenta el desarrollo psicosocial de cada cual, permitiendo conformar la personalidad a través de un placentero compartir.

Eduardo Pavlovsky hizo de la palabra y del cuerpo una herramienta. Nunca cesó de llamar a la resistencia contra la dominación, de incitar a la profunda reflexión acerca de la condición humana en sus miserias y sus grandezas. Por eso fue perseguido y tuvo que escapar precipitadamente del país, sufriendo en su propia piel el exilio de los años negros de la dictadura militar argentina. Que sirvan estos breves conceptos de cálido homenaje a quien paseó su saber por La Habana, Madrid, Copenhague, Gotemburgo, Londres, entre tantas otras ciudades del mundo que pudieron disfrutar de su inmensa producción artística. ¡Un abrazo para vos, Tato deleuziano y rizomático!

RONALDO WRIGHT    
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jueves, 7 de enero de 2016

143 - Entrevista para la Universidad Isabel I de Castilla (España)

(Publicado en la página web de la Asociación de Psicólogos Sociales de la República Argentina - A.P.S.R.A. con fecha 15/1/2016)

ENTREVISTA PARA LA UNIVERSIDAD ISABEL I DE CASTILLA

A continuación transcribo la entrevista que me efectuara María Inmaculada Elvira  en enero de 2016 desde la Universidad Isabel I de Castilla, fundada en el año 2008 y adaptada al Espacio Europeo de Educación Superior. Sus instalaciones se encuentran en el edificio del antiguo Seminario Mayor, en la zona alta de la ciudad española de Burgos y alberga los servicios centrales del rectorado, el aula magna, la administración, la secretaría general, la biblioteca virtual, las zonas de trabajo del profesorado y el aulario, así como los servicios informáticos.

M.I.E. Se podría presentar por favor, ¿dónde trabajó o qué estudió?

R.W. Mi nombre es Ronaldo Wright y soy psicólogo social, abogado, docente y escritor. Vivo en Buenos Aires y, en primer lugar, quiero agradecer este contacto que me posibilita difundir algo de la Psicología Social Argentina, creada por el Dr. Enrique Pichon-Rivière (1907-1977) hace unos sesenta (60) años.

Soy egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Buenos Aires, donde también fui docente de la materia del Ciclo Básico Común denominada Instituciones de Derecho Privado. Además, soy egresado de la Escuela de Psicología Social Nuestro Tiempo. Más información personal puede obtenerse ingresando a la ventana “Biografía” que surge de mi sitio web www.ronaldowright.com 

M.I.E ¿Qué es la psicología social?

R.W. Nuestra disciplina se enmarca dentro de la corriente sociopsicológica que posee una idea central: el vínculo. Precisamente, dicha noción es el puente que habilita el tránsito desde la psicología individual a la psicología social, ya que se convierte en el dispositivo de análisis de las relaciones entre la estructura de la personalidad y la estructura social. La vieja oposición entre individuo y sociedad se resuelve de forma tal que sólo existe el hombre en situación.

Se piensa al ser humano de esta era hiperglobalizada como un sujeto en crisis y, en consecuencia, que precisa reconstruir su esquema referencial (vgr. sus modelos de pensar, de sentir y de hacer en el mundo) para producir nuevos tejidos sociales que lo amparen y lo sostengan. Y de tal modo le faciliten reencontrar un proyecto existencial y una razón para vivir.                                                                                                                  
Para enfrentar estas problemáticas de la modernidad tardía se necesitan profesionales formados en un marco metodológico, teórico y técnico que trabajen en las redes y las  tramas vinculares. Esos especialistas son los psicólogos sociales y el campo científico  que los sustenta es la psicología social.

M.I.E. ¿Cuáles son las áreas de actuación de un psicólogo social?

R.W. El entrenamiento que adquieren los operadores psicosociales en nuestro país los habilita para actuar en cualquier instancia donde se produzcan procesos de interacción humana: el ámbito grupal, el institucional y el comunitario. La psicología social que se postula, en función de su abordaje del individuo en sus condiciones concretas de existencia, es definida como crítica de la vida cotidiana. De allí que se procure combatir toda aceptación acrítica de normas y valores dados e impuestos en pos de tender hacia lo que se denomina una adaptación activa a la realidad.

La psicología social argentina como disciplina que indaga la interacción en sus dos modalidades —intersubjetiva o mundo externo e intrasubjetiva o mundo interno— es operativa, significativa y direccional. La labor del investigador social consiste en pesquisar las dificultades que cada persona tiene en un grupo determinado, que puede ser su familia, la escuela donde estudia, la empresa donde trabaja, la institución o la comunidad a la que pertenece, entre otras.

El campo de acción del operador psicosocial es básicamente el de los miedos. Su labor es esclarecer el origen y el carácter irracional de los mismos, los que en última instancia pueden ser reducidos a dos: el miedo a la pérdida y el miedo al ataque. El primero se manifiesta en las circunstancias de cambio, al abandonar el sujeto lo conocido. Algo así como la ansiedad ante la pérdida de un status determinado. El miedo al ataque se manifiesta como temor ante lo desconocido, la ansiedad ante una nueva situación a estructurar.

M.I.E. ¿Por qué se animó a estudiar psicología social?

R.W. Creo que lo que más entusiasma a todo aquel que accede a esta ciencia es la posibilidad de convertirse en un verdadero agente del cambio social planificado, instrumentado para modificar la realidad positivamente mediante el empleo de la dialéctica o del arte de razonar. Para ello es importante lograr como base tanto una aptitud como una actitud psicosocial, entendiendo al hombre como configurándose en una actividad transformadora de sí mismo y del contexto en que vive.

Suele decirse que el profesional de la psicología social es también un co-pensor, un colaborador o facilitador para la estructuración de dispositivos analizadores colectivos a través de los cuales un grupo procesa sus contradicciones, desoculta lo subyacente (denunciando y superando lo ilusorio) y programa las acciones concretas pertinentes para esa marcha —permanentemente inacabada— de redefinición de las necesidades.  Es, pues, un agente de cambio en tanto debe ser capaz de modificar dialécticamente el medio en la medida de sus posibilidades (causalidad adecuada), esencialmente en lo comunitario.

M.I.E. ¿Cuáles son los problemas más comunes de los consultantes?

R.W. Uno de los problemas más comunes es el conflicto. Así como no hay individuo sin conflictos, tampoco existen los grupos aconflictivos. Las desavenencias en el ámbito de lo humano están a la orden del día, sea en las formas de vincularse o en los modos de comunicarse. Como ya dije, los psicólogos sociales se desempeñan en los más diversos espacios: como coordinadores grupales, en tareas de mediación, en grupos de desocupados, en centros de jubilados y geriátricos, con niños y adolescentes, en los distintos deportes, en ludotecas infantiles, en las cárceles, en los hospitales, en el ámbito de lo familiar, de lo laboral y de lo organizacional. Donde la vida cotidiana transcurre hay un lugar para el rol del operador psicosocial.

Un párrafo aparte merece la tarea llevada a cabo en emergencias psicosociales o en  situaciones de crisis, pues allí el profesional brinda solidariamente tanto contención humanitaria como primeros auxilios ante catástrofes, desastres, atentados, accidentes graves y todo hecho natural o provocado que genere conmoción emocional o angustia pública. Algunas de las intervenciones que podemos citar son: el atentado a la sede de la AMIA; la explosión de la fábrica militar de Río Tercero; las graves inundaciones en el  Chaco, Santa Fe, La Plata, Luján y Córdoba; las tragedias aéreas de Austral, Lapa y Sol; la caída de un puente colgante en Chubut; la tragedia ferroviaria en la estación Once;  el incendio en la boite Cromañón; un rayo caído en un balneario de la costa atlántica; y así siguiendo.

M.I.E. ¿Con que técnicas o métodos se suele ayudar en este tipo de problemas?

R.W. La psicología social argentina se nutre de técnicas y de información provenientes de numerosas materias: la filosofía, la sociología, la epistemología, la fenomenología, la psicología, el psicodrama, el psicoanálisis, la gestalt, entre muchas otras. Pichon-Rivière siempre hizo referencia a una epistemología convergente, considerando a la psicología social como una interciencia que incluye los saberes de los más diversos campos.

Además, el operador psicosocial actúa teniendo en consideración una determinada cosmovisión de mundo; desde una particular concepción del ser humano, de la sanidad y de la enfermedad, sea en el campo de la Salud Mental o sea en el terreno del aprendizaje. Su metodología de trabajo consiste en emplear técnicas específicas que sirvan para adaptarse activamente a la realidad.  Como ya señalé, atiende esos requerimientos de la comunidad tanto en circunstancias habituales propias de la cotidianidad como en situaciones de crisis y emergencias sociales.

Es habitual utilizar la técnica del grupo operativo, es decir una agrupación con una tarea explícita pactada y claramente especificada que no actúa solamente sobre lo individual de cada miembro (verticalidad) ni tampoco con la exclusiva visión del grupo como un todo (horizontalidad), sino fundiendo y articulando ambas concepciones. De tal forma, se subraya la función de contención del grupo hacia sus integrantes y el sentimiento de seguridad que ello les brinda. El término operativo deriva de la idea de que ninguna indagación-acción es inofensiva, sino que inevitablemente modifica lo indagado. Un colectivo de personas es calificado como operativo cuando apunta hacia una dirección determinada, para comprenderla y dirigirla.

M.I.E. ¿Cuál es el papel del psicólogo social en los centros sociales?

R.W. Entiendo como relevante destacar la importancia que posee la transdisciplina en toda tarea que se lleve a cabo en los centros sociales. La problemática de lo humano es lo suficientemente compleja como para no poder ser abarcada por una sola disciplina científica. Desde esa óptica, creo conveniente el trabajo conjunto del psicólogo social con médicos, educadores, psicólogos clínicos, counselors o consultores psicológicos,  ayudantes psicoterapéuticos, terapistas ocupacionales, psicodramatistas, y cualquier otro saber especializado que sea útil y necesario.

Espero que un nuevo paradigma comience a dar nacimiento a lo transdisciplinario, promoviendo la activa participación de todos y en pos de una ética humanista cada vez más imprescindible. Obviamente, ello tendrá que ir de la mano de las políticas públicas que se vayan desplegando en este naciente siglo XXI, tan complejo en lo comunitario y en lo  social. El combate deberá ser contra el individualismo extremo y en procura de alcanzar formas más solidarias de participación y convivencia.

M.I.E. ¿Qué le apasiona más de su trabajo?

R.W. En mi caso puntual me apasiona la docencia. Aquí la propuesta educativa es muy  interesante, ya que una vez que el docente da su clase —y después de un muy breve descanso— los integrantes del grupo se reúnen sentados en círculo y enriquecen dicha exposición teórica. No hay un único saber, sino que todos aportan sus respectivos conocimientos. Nuestra didáctica de emergentes está destinada no sólo a comunicar entendimiento (tarea informativa) sino básicamente a desarrollar aptitudes y cambiar actitudes (tarea formativa).

Otra característica está relacionada con el sentido de la búsqueda de la mayor heterogeneidad posible en términos de edad, sexo, formación, etc. en la composición de los grupos que deben reelaborar la información recibida. Un conocido lema sostiene que a mayor homogeneidad en la tarea y mayor heterogeneidad de los miembros de un grupo, mayor resulta la productividad colectiva.

Por otra parte, en mi condición de abogado soy asesor legal de la Asociación de Psicólogos Sociales de la República Argentina (A.P.S.R.A.) y atiendo en forma gratuita las diversas consultas de sus asociados. También integré la comisión directiva de dicha institución durante la presidencia de Joaquín Pichon-Rivière, hijo del fundador y creador de la psicología social argentina. Actualmente, quien la preside es Carlos Alberto Margiotta, operador psicosocial, counselor o consultor psicológico, poeta y escritor.

M.I.E. ¿Cree que su trabajo es útil para la sociedad? ¿Qué opina de la psicología social actual?

R.W.  Absolutamente, mi respuesta es afirmativa. Reitero que la tarea del operador psicosocial, como agente de cambio o corrector, tiene que ver con una indagación activa que implica ayudar a descifrar y transformar conductas estereotipadas que configuran enfermedad o, al menos, malestar. En tanto promotores de conciencia crítica, cito dos nociones sumamente claras: por un lado, trabajar en y con la vida cotidiana; y por otro, incluir sistemáticamente las estructuras de acción en toda reflexión operativa.

Esa es una labor sumamente útil para la sociedad actual. No es poca cosa el rol del psicólogo social en tanto promueve el protagonismo de las personas, obviamente, a partir de una nueva lectura de la realidad. Para ello creo esencialmente en el trabajo colectivo, en la potencia que despierta la tarea grupal, institucional y comunitaria. Decía Michel Foucault que el grupo no debe ser el vínculo orgánico que solamente una a sujetos jerarquizados, sino un constante creador de desindividualización. Máxime si se está atrapado por el individualismo, por el escepticismo y por ciertos retrocesos ideológicos en algunos sectores sociales de nuestra comunidad.

M.I.E. ¿Cree que en España este tipo de psicología está todo lo evolucionada que podría estarlo?

R.W.  No conozco la realidad española en tal sentido. Sé que el Dr. Hernán Kesselman fundó en Madrid la Escuela de Psicología Social Enrique Pichon-Rivière, allá por el año 1980. Muchos han sido sus aportes, los que he desarrollado brevemente en un texto denominado “Nuestra Psicología Social en Madrid”. Así, él desarrolló el método CDR indicando estas tres siglas una operatividad grupal caracterizada por la búsqueda de consonancias-coincidencias-convergencias (C) que junto a disonancias-discrepancias-diferencias (D) permitan arribar a resonancias-resultancias (R) colectivas.

Sabido es que la lógica dialéctica acepta la presencia conjunta, simultánea, de distintos pares de fuerzas contradictorias que intentan forzar lo real en sentidos opuestos. En la búsqueda de la verdad dichas polaridades y antinomias evolucionan hacia una síntesis superior que las contiene. Si esto no se logra, la contradicción se convierte en un dilema de difícil solución. Tal noción de operatividad ha sido llevada a España como algo fundamental cuando de lo grupal hablamos, siendo ella uno de los eslabones del ECRO (esquema conceptual referencial operativo) pichoniano.

M.I.E. ¿Sabe si hay algún objetivo o proyecto de mejora para este tipo de psicología? ¿O cree usted que haría falta alguno?

R.W. Siempre se puede mejorar lo hasta aquí logrado. El saber de la psicología social argentina no es un saber estanco, sino que está siempre abierto a nuevos aportes. Ya que recién hablamos de España, puede apuntarse que allí se intentó articular el esquema de Pichon-Rivière con el de Siegmund Heinrich Foulkes, quien reconoció la importancia de la teoría de campo en el desarrollo de la investigación activa de la llamada grupo dinamia, dando al desaprendizaje-reaprendizaje (unlearning) un papel primordial en su praxis, junto a la comunicación colectiva. Su originalidad radicó en la síntesis creativa entre el psicoanálisis, la psicología de la gestalt y la sociología como fundamento de su Grupoanálisis Operativo.

En mi caso particular, trato de difundir todo lo atinente a esta querida disciplina y ciencia ya sea a través de mis disertaciones, de mis charlas o de mis textos. Cuento con un espacio en la revista mensual “Psicología Social para Todos” —creada y dirigida por el Lic. Juan E. Díaz— que he denominado Psicosociales Breves, cuyos artículos en su mayoría están transcriptos en mi página web antes citada. Y espero seguir en el futuro por esta senda, toda vez que el saber psicosocial me ha causado desde hace más de dos décadas atrás.

M.I.E. ¿La crisis económica puede afectar en los problemas de los consultantes de la psicología social?

R.W. Obviamente sí. Toda crisis económica produce pérdidas y ellas ocasionan todo tipo de conflictos, sean individuales o colectivos. En el implacable interjuego del hombre y el mundo globalizado surgen nuevos problemas que avizoran un paisaje inestable e insospechado, cuyos efectos se está todavía muy lejos de predecir. Se rompen las tramas vinculares que sostienen la identidad de los sujetos y los proyectos de vida se constituyen en preocupantes e inestables incertidumbres.

En tales circunstancias extremas resulta esencial la tarea del psicólogo social. Al indagar las vicisitudes de los individuos frente a los cambios —en palabras de Pichon-Rivière— se plantea la problemática de la modernidad como drama subjetivo y no sólo como rasgo del contexto general; más aún en situaciones críticas en lo económico, en lo político, en lo cultural y en lo comunitario. La psicología social se postula, entonces, como la ciencia de las interacciones orientada hacia una transformación social.                     Muchas gracias por la entrevista y vaya un abrazo fraternal.

RONALDO WRIGHT      
www.ronaldowright.com                                                                                                                    

viernes, 11 de diciembre de 2015

142 - Algo Más Sobre la Resiliencia Grupal

(Publicado en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar - Año 8 Nro. 80 de junio de 2016)

ALGO MAS SOBRE LA RESILIENCIA GRUPAL

El hombre que se levanta es aún más fuerte que el que no ha caído. Viktor E. Frankl.

La resiliencia grupal se da cuando un conjunto de personas despliega estructuras de afinidad, de pertenencia y de enlace desarrollando distintos modos de afrontar juntos situaciones que han puesto en riesgo a sus integrantes. Así ocurrió, por ejemplo, con algunos jóvenes que se unieron después de la tragedia de Cromañón, formando un grupo que trabajó durante todo un año y que les permitió recuperar poco a poco el equilibrio emocional dañado. También podemos citar el caso de reclusos privados de su libertad que asisten a talleres coordinados por psicólogos sociales con el propósito  de internalizar herramientas para su sostén anímico.

Tal resiliencia alude a la convicción que tiene un grupo en superar de modo exitoso los obstáculos, sin pensar en la derrota aunque los resultados en principio se presenten en su contra. De allí que el grupo operativo pichoniano sea un dispositivo de producción colectiva de saber que, además, tiene una direccionalidad; es decir, elabora cambios  no totalmente conscientes en los esquemas referenciales de sus miembros. Así, en coyunturas de crisis existencial —que generan intensos miedos y mucha ansiedad— la resiliencia grupal trabaja sobre la desestructuración y la ulterior reestructuración de cada uno de los afectados, produciéndoles un saber inédito.

La resiliencia colectiva contiene dos factores: la capacidad de forjar un proceder vital positivo pese a los acontecimientos difíciles y, por otro lado, la resistencia frente a la devastación intentando preservar la propia integridad del grupo. La tarea conjunta conlleva la emergencia de un conocimiento nuevo, operando cada integrante como un partenaire de los demás, cuyo sentir-pensar-y-hacer estimula y va sirviendo de apoyo para que esos otros del grupo produzcan sus propias respuestas ante la adversidad. La resiliencia grupal es poder afrontar esa fatalidad de forma constructiva, adaptarse con flexibilidad y salir fortalecido de los sucesos traumáticos.

Podemos decir que la resiliencia que mencionamos es pensada como una remozada manera de riqueza interior. Es la confluencia entre el coping (capacidad de enfrentar los infortunios), la resistencia y la reconstrucción de un comportamiento positivo y original en circunstancias difíciles. Lo grupal permite ir venciendo esas dificultades a través de la complementariedad y la cooperación en la labor conjunta, ayudando de tal forma a superar el estancamiento y la estereotipia que produce la desdicha sufrida, enriqueciendo el conocimiento de sí y de los otros. El pertenecer a tal trama social y ser reconocidos como sujetos productores facilita la recuperación.

Los humanos somos fruto de nuestras circunstancias históricas, pero a la vez tenemos un carácter activo en la elaboración de dichas vivencias. La psicología social habla de sujetos productores y producidos; de allí que los grupos operativos sean terapéuticos, toda vez que permiten la superación de lo traumático padecido en el contacto con la realidad. Se va constituyendo otra posición subjetiva, una distinta subjetividad y un movimiento psíquico más idóneo para hacer frente a las vivencias traumáticas y a los perjuicios sufridos. Si bien no todos somos iguales ante el riesgo, los vínculos grupales  nos organizan más vigorosos y flexibles.

En la actualidad existen muchos estudios sobre la resiliencia que procuran evaluar sus características y sus componentes. Este tema se aclaró en el Primer Congreso Mundial de Resiliencia realizado en París en febrero de 2012, donde quedó establecido que se trata de una construcción de ocho pilares que suelen utilizar las personas y los grupos para poder alcanzar su propio equilibrio y bienestar. Pues entonces el instrumento más confiable será el que valore las siguientes variables: la autonomía, el afrontamiento, la autoestima, la conciencia, la responsabilidad, la sociabilidad inteligente, la esperanza (u optimismo) y la tolerancia a las frustraciones.

En los grupos operativos el coordinador interroga esas variables, las provoca; y pone a elaborar y a trabajar colectivamente a sus integrantes. Una de sus tantas funciones es posibilitar una apertura a significaciones inéditas, intentando que cada participante   logre avanzar hacia lo que en un primer momento le resultaba imposible e impensado. La resiliencia colectiva va creando un nuevo ECRO —esquema conceptual referencial operativo— tanto en lo individual como en el conjunto. La idea es que puedan aflorar las capacidades de los seres humanos para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e, inclusive, ser transformados por ellas.

RONALDO WRIGHT
www.ronaldowright.com