martes, 13 de octubre de 2015

139 - La Resiliencia en los Grupos Operativos

(Publicado en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar - Año 8 Nro. 79 de noviembre de 2015)

LA RESILIENCIA EN LOS GRUPOS OPERATIVOS

       Lo que no me mata, me hace más fuerte. Friedrich Nietzsche.

Hace tiempo que venimos hablando de las intervenciones psicosociales en grupos con desocupados, en las cárceles, en los geriátricos, en los centros de jubilados, en crisis o situaciones de emergencias, etc. La propuesta ahora es relacionar dicho trabajo grupal con el concepto de resiliencia, entendida ésta como la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. El término proviene del latín del verbo resilio, que significa saltar hacia atrás, rebotar. Así, entonces, la resiliencia puede ser definida como resistencia al choque, robustez; y se corresponde de algún modo  con las nociones de entereza y de fortaleza.

También sostenemos que quienes atraviesen la experiencia de participar en los grupos operativos pichonianos jamás volverán a ser los mismos, ya que se trata de espacios de reflexión y de aprendizaje plural que nos ayudan —y mucho— a superar nuestras peores actitudes negativas. Podemos hablar de una resiliencia grupal y/o social que habilita estructuras de supervivencia, de cohesión, de identidad y de pertenencia que forman lineamientos integradores. Y que permiten la expansión tanto personal como colectiva, pues el propio grupo es el que pone en juego los mecanismos de protección que van permitiendo a sus miembros salir de la adversidad.

La adaptación activa a la realidad se vincula con el logro de respuestas resilientes ante vivencias traumáticas. Está relacionada con aquello que hacemos con lo que nos ha ocurrido; pensando siempre en nuestras humanas contradicciones dialécticas entre Eros y Thanatos, las pulsiones de vida y muerte que nos constituyen como sujetos bio-psico-sociales, la lucha entre el sufrimiento y la posibilidad de salir de él. En el ámbito grupal se va construyendo un interactuar entre los integrantes y su entorno, fluyendo el crecimiento hacia algo nuevo y superador. El fortalecimiento de lo vincular conquista  la organización de psiquismos más fuertes y flexibles.

La tarea explícita que se proponen los grupos operativos es el intento de descubrir, entre otras cosas, cierto tipo de interacciones que entorpecen el desarrollo existencial pleno de sus participantes. Pero esto implica sólo un aspecto de los propósitos, pues tienen también como objetivo de indagación-acción el hallazgo de los factores que favorecen la aludida dificultad. Vencer los obstáculos conlleva una conducta resiliente que pelea contra su par contradictorio y opuesto, conocido con el nombre de anomia asiliente. Ésta es la creencia de sentirse incompetente ante la desdicha sin serlo, y hace que se obtengan resultados negativos ante los infortunios.

Respecto de la resiliencia, aclaremos que su noción proviene de la física, aludiendo a cierta capacidad que tienen los metales de recuperar su forma original luego de ser sometidos a presiones deformadoras. Para la psicología social es una manifestación subjetiva que adviene en los individuos a raíz de un posicionamiento singular ante lo aciago de la vida y sus consecuencias existenciales. En los grupos solemos investigar esos recursos psíquicos que van emergiendo en momentos críticos y que muchas veces son desconocidos por sus integrantes mismos. La fuerza de lo colectivo es fundamental para que se expresen esas características de resistencia.

El método de los grupos operativos consiste en observar las piezas comunes a cierto tipo de problemáticas y analizar sus posibles soluciones. Es así como se logra entre sus miembros una comunicación operante, una buena planificación y una estrategia que va condicionando tácticas y técnicas de decisión y de autorregulación. En las conductas resilientes pueden advertirse tanto capacidades como atributos y valores positivos del grupo; y no sus debilidades ni flaquezas. Sabemos que lo grupal es siempre un motor que promueve los mejores comportamientos en situaciones de incertidumbre o crisis,  con resultados altamente positivos en lo plural y lo individual.

Los psicólogos sociales investigamos las diversas maneras en que la desventura nos hiere como seres humanos, qué mecanismos bio-psico-sociales son los que intervienen y por qué algunos individuos se desmoronan más fácilmente que otros. En lo colectivo está presente la correlación entre la verticalidad de cada persona con la horizontalidad grupal; siendo en ese cruce donde surge el obrar resiliente plural dada la constante y  permanente ayuda de unos con otros. Seguimos apostando a favor de nuestra querida disciplina y profesión que le da pelea a la anomia asiliente, que reconstruye renovadas actitudes y habilita nuevas formas de riqueza interior.

RONALDO WRIGHT                       
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domingo, 13 de septiembre de 2015

138 - Nuestra Psicología Social en Madrid

(Publicado en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar - Año 8 Nro. 78 de octubre de 2015 y en A.P.S.R.A. - Contenidos Teóricos con fecha 1/1/2016)

NUESTRA PSICOLOGIA SOCIAL EN MADRID

Entre los psicoargentinos que en la década del setenta tuvieron que obligadamente dispersarse por el mundo se encuentran Armando Bauleo, Tato Pavlovsky, Emilio Rodrigué y Hernán Kesselman*. Este último fue el fundador de la Escuela de Psicología Social Enrique Pichon-Rivière en Madrid, allá por 1980. Muchos son sus aportes a nuestra querida disciplina, por lo que a continuación intentaremos hacer una síntesis de ellos, sobre todo en lo atinente a los grupos operativos y su dinámica. Lo grupal se aborda como un anudamiento de personas reunidas y entrelazadas por un interés común, homogéneo en la tarea y heterogéneo en su composición.

Vemos al grupo como dispositivo analizador y como máquina de producción de sentidos y de conceptos. Esa elaboración de saberes y quehaceres se va desplegando en un aula-taller: aula porque allí circulan los conocimientos; y taller porque por él rondan los emprendimientos. En consonancia con las ideas del creador de la Psicología Social Argentina, se trata de hacer el tránsito desde lo disyuntivo (lo individual versus lo grupal) hacia lo conjuntivo (el individuo más el grupo), siempre sumando las múltiples miradas que puedan ayudarnos a una mayor comprensión psicosocial, para lograr una nueva —y mejor— manera de relatar nuestras propias vidas.

Un aporte es el desarrollo del método CDR, indicando estas tres siglas una operatividad caracterizada por la búsqueda de consonancias / coincidencias / convergencias (C), que junto a disonancias / discrepancias / diferencias (D) permitan en los grupos arribar a resonancias / resultancias (R). Sabemos que la lógica dialéctica acepta la presencia conjunta, simultánea, de distintos pares de fuerzas contradictorias que procuran forzar la realidad en sentidos opuestos. En la búsqueda de la verdad dichas polaridades y antinomias evolucionan hacia una síntesis superior que las contiene. Si esto no se logra, la contradicción se convierte en un dilema de difícil resolución.

La noción de operatividad es fundamental cuando de grupos hablamos, siendo uno de los eslabones del ECRO pichoniano. Según el diccionario de la Real Academia Española, consiste en la capacidad para realizar una función. Se refiere a eficacia, a ejecutividad, a adaptación activa a la realidad. Lo grupal va conformando verdaderos Cartógrafos Operadores en Salud Mental, quienes se convertirán en artesanos integradores de un histórico social donde el trípode “filosofía, ciencia y arte” habilita el tránsito-pasaje que circula de lo siniestro a lo maravilloso. La tarea del grupo operativo es aprender a pensar; siendo la palabra un inmejorable vehículo para ello.

En España también se hizo el intento de articular el esquema de Enrique Pichon-Rivière con el de Siegmund Heinrich Foulkes, quien a mediados de los años veinte del siglo pasado tuvo la idea de que el método grupal podía ser utilizado con fines terapéuticos. Su originalidad radicó en la síntesis creativa entre psicoanálisis, psicología de la gestalt y sociología como fundamento teórico de su Grupoanálisis Operativo. Reconoció la importancia de la teoría de campo en el desarrollo de la investigación activa de la llamada grupo dinamia, dando al “desaprendizaje-reaprendizaje” (unlearning) un papel primordial en su praxis, junto a la comunicación colectiva.

Otra aportación a resaltar es la integración en la dinámica grupal de la denominada multiplicación dramática, mediante la cual la fachada inicial que expresa un conflicto de un integrante —sea un obstáculo epistemológico o epistemofílico— es apoderada y deformada por las máscaras resonantes de sus compañeros, erigiéndose en el punto inaugural de una cadena de novedades y descubrimientos. En los grupos operativos siempre cabe la posibilidad de que lo más allá, lo otro del otro, se incluya. Sostenemos que lo psicosocial es un “enseñaje” (enseñanza más aprendizaje) que evoluciona por ensayo y error; no por el procedimiento de premios y castigos.

En los grupos operativos se va produciendo una real promoción de la salud mental, concepto que preferimos utilizar en reemplazo del de “prevención”. En los mismos se logra la capacidad de hacer un buen uso del potencial individual (desde la verticalidad), la aptitud para vincularse satisfactoriamente con los demás (desde la horizontalidad) y el sentido de la responsabilidad ético-social (desde lo colectivo comunitario). Y ayudan a resolver las dificultades internas de cada sujeto, los estancamientos y el pensamiento dilemático. El esquema conceptual referencial y operativo se transforma así en el útil  de trabajo de cada miembro en su interacción plural orientada.

*A quienes les interese ampliar estas breves ideas recomendamos el libro de Hernán Kesselman “La Psicoterapia Operativa”, de Editorial Lumen Humanitas (1998).

RONALDO WRIGHT 
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jueves, 3 de septiembre de 2015

137 - Niñez, Juventud y Saber Compartido

(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe - Año XIV Nro. 68 correspondiente al trimestre septiembre - octubre - noviembre de 2015)

NIÑEZ, JUVENTUD Y SABER COMPARTIDO

Continuando con el propósito de destacar aquellos aspectos que hacen a un mayor  desarrollo de nuestros niños y adolescentes en su condición de sujetos activos y plenos de derechos, se señalan a continuación algunas actividades que entendemos son muy positivas y de gran evolución en tal sentido. Nos referimos a una juventud cada vez más consustanciada con la comunidad en la que vive, apostando en favor del proceso democrático vigente desde hace más de tres décadas y promoviendo proyectos encaminados al bienestar de la sociedad; muchas veces colaborando para solucionar los problemas de los más necesitados y de quienes menos tienen.

El plan Decir es Poder reúne a jóvenes que se recibieron o son estudiantes avanzados, con la idea de erradicar el analfabetismo en la Villa 21 y que sean los mismos pibes del barrio —que tuvieron la oportunidad de concurrir a la escuela— los protagonistas de esta tarea. Son ellos quienes ahora enseñan a los adultos del lugar que nunca contaron con la posibilidad de aprender a leer y escribir. La propuesta tiende a poner la mirada en una escuela pública que trascienda sus propios muros y que se constituya en un desafío para los educadores, en la construcción de instituciones populares que puedan ir transformando la realidad de los sectores más  humildes y carenciados.

Hace poco unos dos mil alumnos de escuelas públicas se dieron cita en Parque Norte, provenientes de veintidós provincias que participaron del proyecto de radios. Varios centros educativos tienen hoy sus propias emisoras y transmiten para sus respectivas comunidades, ofreciendo no sólo un servicio a la sociedad sino que incluso funcionan como un instrumento de inserción social y de formación de jóvenes. En el Tercer Encuentro Nacional de Radios Escolares los pibes compartieron diversas herramientas para seguir creciendo y profesionalizar sus prácticas radiales. Es otra forma de ir adueñándose de la palabra y de hacer más plural las voces que circulan.

El pasado mes de julio un grupo de alumnos de sexto grado —en representación de las escuelas de todo el país— se reunió en el recinto de la Cámara de Diputados de la Nación a los fines de sesionar sobre temas tales como la educación, la comunicación y la ecología. Ello sucedió en el marco del XXV Parlamento Nacional Infantil, organizado por Fundal – Fundación Latinoamericana y por las autoridades de dicha cámara baja. Durante el curso del año elaboraron un anteproyecto y fueron ellos mismos los que eligieron a quienes los representaron, contando esta actividad con el apoyo tanto de Unicef Argentina como de la Organización de las Naciones Unidas.

Estos tan solo son tres ejemplos —de los muchos que hoy se pueden citar— atinentes a una educación inmersa en la aventura del saber compartido. Es una estrategia destinada a comunicar conocimientos y a desarrollar e innovar actitudes, en pos de un proceso de transformación y de conciencia crítica. La ley de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes propicia un derecho a la educación que los prepare para el ejercicio de la ciudadanía y para la convivencia democrática, respetando su libertad de creación y el desarrollo de sus competencias individuales, fortaleciendo los valores de solidaridad, tolerancia e identidad cultural.

En tal praxis común cada chico y cada joven van rescatando su propio entendimiento con la experiencia y el saber de los demás, rompiendo de ese modo con la disociación jerárquica del alguien que supuestamente conoce y enseña a otro que ignora y se instruye. El aprender a aprender y el aprender a pensar implican el cambio de un razonamiento  lineal y lógico-formal a un reflexionar más dialéctico. Se plantea un pasaje de la dependencia a la autonomía, de la pasividad a la acción protagónica, de la rivalidad a la cooperación. Transformar y transformarse como una herramienta de la liberación y como un instrumento de modificación de la realidad.

Esta pedagogía crítica lleva en sí la necesidad de un mejoramiento social progresivo que permita a la niñez y la juventud desarrollar al máximo sus potencialidades. Si la posmodernidad líquida y fluida apunta a formar jóvenes sincrónicos —que vivan sin objetivos trascendentes y sin ideales propios— las actividades aquí referenciadas van en procura  de constituir una oportunidad de tomar conciencia de la libertad de actuar de otro modo en la vida. Una educación que, a través del acceso al saber para todos, vaya construyendo ciudadanos y no meros sujetos consumidores. Esto además hace a la comprensión de la íntima relación entre el discernimiento y el poder.

Para concluir, del 1º al 4 de septiembre se realizará —en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata— el I Congreso de Comunicación Popular y el II Congreso de Comunicación/Ciencias Sociales desde América Latina. Ahí se debatirá sobre los desafíos en el campo de la producción de conocimiento, uno de los núcleos esenciales para entender mejor la Aldea Global que habitamos. Muchos jóvenes asistirán a estas jornadas, cuyo fin es priorizar tanto el diálogo como la producción del saber conjunto. Vaya desde aquí el deseo de lo mejor para estos encuentros y que la apuesta sea a favor de los actores del futuro.

RONALDO WRIGHT       
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domingo, 9 de agosto de 2015

136 - Payasólogos Sociales

(Publicado en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar - Año 7 Nro. 77 de septiembre de 2015; en Payasólogos Sociales Página Oficial con fecha 14/9/2015 y en A.P.S.R.A. - Contenidos Teóricos con fecha 6/10/2015)

PAYASOLOGOS SOCIALES 

              Ser payaso es un estado del alma, pero también un oficio.

El pasado sábado 13 de junio Payasólogos Sociales fue distinguido —por el Concejo Deliberante de la ciudad de La Plata— con el premio Proyección Nacional 2015 y el Galardón de Platino por su trabajo social y solidario, ceremonia que se llevó a cabo en el Salón Dorado del Palacio Municipal. Dicho colectivo es una asociación sin fines de lucro que nuclea a operadores de la salud mental, utilizando técnicas psicodramáticas y herramientas del teatro lúdico con la energía de la red grupal. Esos instrumentos les permiten encontrar personajes para aplicar en la vida cotidiana, buscando soluciones inmediatas y ante situaciones especiales.

La psicóloga social Miriam Alberganti es la directora de este grupo formado por varios trabajadores sociales de distintas áreas, ya sean egresados o estudiantes de psicología y de carreras afines (vgr. psicopedagogos, docentes, psicólogos sociales,  counselors, terapistas ocupacionales, etc.). Con una preparación teórica y vivencial, el objetivo de los payasólogos es asistir —existir al lado de los otros, resonando con sus conflictos y sus necesidades— en zonas humildes, en comedores comunitarios, en hogares para niños, en geriátricos, a personas en situación de calle, entre otros contextos; dando así  una nota de color y alegría a través del rol del payaso.

El diccionario de la lengua española dice que el payaso es un artista de circo que hace de gracioso, con traje, ademanes, dichos y gestos apropiados. Se refiere, además, al actor ambulante enmascarado que debuta en las mojigangas u obrillas dramáticas muy breves —para hacer reír— en que se introducen figuras extravagantes. El también conocido clown (que significa aldeano) tiene como antecedente los circos, donde eran precisamente los aldeanos o lugareños los primeros en formar parte de éstos. Digamos que nuestros payasólogos sociales son personajes tiernos, que cada uno construye con material propio y que se permiten funcionar con empatía.

Para ser payasólogo es necesaria una capacitación con técnicas que admitan a cada cual encontrar su personaje para aplicarlo en los diferentes ámbitos de labor. Así, de manera divertida y con la potencia de lo grupal, se trabaja con chicos carenciados por lo que —desde la consigna “Favor con favor se paga”— logran donaciones de juguetes y alimentos que luego se reparten en hogares y comedores comunitarios. El propósito es contribuir a la salud psicofísica y emocional del niño con un abordaje asentado en la experiencia del payaso teatral, adaptándola al ámbito social con una ética, estética y deontología particularmente propias.

Payasólogos Sociales sigue convocando para sumar voluntarios* que deseen ayudar a pibes con privaciones materiales y afectivas. Para ser parte del colectivo se requiere tener más de 18 años de edad y estar relacionado con la salud mental o con la labor  social. Además, hay que especializarse participando de jornadas de entrenamiento que constan de una parte teórica y otra práctica. La praxis se desarrolla principalmente en merenderos, en comedores y en casas para niños, siempre con el sostenimiento que  sabemos que tiene lo grupal, desde el trabajo que llevan a cabo los coordinadores con la respectiva  supervisión o co-visión general.

Hablando de esta temática, agreguemos que en mayo de 2015 la provincia de Buenos Aires convirtió en ley el proyecto que incorpora al sistema de salud la labor del payaso de hospital. Se entiende por payaso hospitalario aquella persona capacitada en el arte de clown, que reúne las condiciones y requisitos para el desarrollo de dicha tarea en los nosocomios públicos bonaerenses, sean provinciales o municipales. Cada servicio de terapia pediátrica debe contar con una unidad de estos expertos de la risa y del humor; en consonancia con las políticas públicas encaminadas hacia la defensa y el  bienestar de nuestros chicos.

Destacamos la importancia de todo aquello que se dirija al cuidado de los chicos y jóvenes. Así sucede con la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes que, en su art. 14, les garantiza el acceso a los servicios de salud y a los programas de asistencia, rehabilitación e integración. Y el art. 20 hace referencia al derecho al juego recreativo de nuestros pibes. Pues, entonces, ambas normas quedan ampliamente satisfechas en la tarea de estos profesionales de la risa, de la alegría, del amor y la ternura.                                                                                                                                                            
*Quienes estén interesados pueden contactarse a payasologossociales@hotmail.com 

RONALDO WRIGHT  
www.ronaldowright.com                                                                                              

martes, 14 de julio de 2015

135 - Colectivo Psicosocial del Noroeste de Bs. As.

(Publicado en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar - Año 7 Nro. 76 de agosto de 2015 y en A.P.S.R.A. - Contenidos Teóricos con fecha 16/7/2015)

COLECTIVO PSICOCOCIAL DEL NOROESTE DE BUENOS AIRES

Desde hace dos años un grupo de psicólogos sociales y de estudiantes se viene reuniendo con la idea de conformar una asociación. Fue así que nació el Colectivo Psicosocial del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires. Ahora están trabajando de modo prioritario en tres ejes: impulsar la aprobación de una ley que los contenga, promover la inserción laboral de los operadores psicosociales y constituirse en un espacio de capacitación continua. Quienes integran esta agrupación provienen de las ciudades bonaerenses de Mercedes, de Suipacha, de Chacabuco, de Saladillo, de 9 de Julio, de Chivilcoy, de 25 de  Mayo, entre otras.

El sábado 11 de julio organizaron una jornada que se desarrolló en las instalaciones del Complejo Histórico Municipal “Adelina Dematti de Alaye” de la ciudad de Chivilcoy, con el auspicio de la Secretaría de Cultura y Educación. Aprovecho para agradecer una vez más la invitación a participar como panelista en dicho evento —que tuvo por título La Psicología Social en Tiempos de Intervenciones— acompañando a Alfredo Grande y Carlos Margiotta. Mi disertación se basó en cada una de esas áreas o propuestas que constituyen la esencia de este colectivo, por lo que haré una breve síntesis de lo allí expuesto.

Primer eje. En lo referente a la idea de impulsar distintas estrategias en pos de lograr la aprobación de una ley provincial sobre nuestra disciplina   —que conlleve a la creación del Colegio de Psicólogos Sociales, cuya tarea sea la regulación de la actividad—destaqué  dos precedentes al respecto. Ellos son: la ley chaqueña Nº 6.353 sobre el ejercicio de la profesión del Operador en Psicología Social o título equivalente; y la ley Nº 8.077 de Mendoza sobre la matriculación de los Técnicos Superiores en Operación Psicosocial o título equivalente; expedidos por los respectivos Ministerios de Educación o los organismos competentes.

Segundo eje. En cuanto a trabajar en la inserción laboral de los psicólogos sociales en la comunidad, respondí algunas de las preguntas que fueron surgiendo entre los que asistieron a la jornada. Tal el caso de los proyectos tendientes a desarrollar la integración y la inclusión social; para mejorar la calidad de la comunicación institucional; para coordinar grupos de tareas en materia educativa y de salud; para potenciar las relaciones laborales en   empresas públicas y privadas, también en cooperativas y organizaciones no gubernamentales; para potenciar equipos deportivos con el fin de una mejor comunión y de facilitar su rendimiento; etc.

Tercer eje. Por fin, destaqué la relevancia de la capacitación permanente, formando grupos de lecturas e investigación, realizando talleres con los  distintos actores del mundo psicosocial para el crecimiento mutuo y para así seguir fortaleciéndonos todos con las mejores herramientas. Nuestro ECRO entiende que el hombre de hoy necesita un sistema de creencias y de ideas que le permitan guiar su accionar en el mundo. Y realimentar la teoría en su confrontación con la práctica. Es decir, precisa un esquema conceptual, referencial y operativo que en esencia le ayude a reconstruir sus modelos de pensar, de sentir y de hacer.

Esta 1º Jornada Psicosocial del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires fue declarada de Interés Municipal por el Honorable Concejo Deliberante de Chivilcoy (Ordenanza Nº 7962 del 26 de junio de 2015). Cabe agregar que quienes la organizaron expresaron su deseo de seguir construyendo este espacio, que los moviliza y los hace seguir pensándose como actores sociales de cambio. Y en ese camino se encuentran andando, con mucho por aprender, con mucho por decir y realizar. Estamos agradecidos tanto a las autoridades del Complejo Histórico Municipal como a la Dirección de Cultura y Turismo por el fuerte apoyo recibido.

A la espera de un próximo encuentro, quiero destacar que las políticas públicas del siglo XXI están abriendo enormes posibilidades de trabajo a muchas profesiones, entre ellas a nuestra querida Psicología Social. Nada de lo humano puede ser abarcado hoy por una sola ciencia, por lo que un nuevo paradigma comienza a dar nacimiento a una transdisciplina que promueva la activa participación de todos, en pos de una ética humanista cada vez más vigente y necesaria. Ojalá que esta jornada haya servido de disparador para así continuar abordando nuevos roles y también nuevos desafíos. ¡Que esa siga siendo nuestra apuesta!

RONALDO WRIGHT
www.ronaldowright.com

martes, 16 de junio de 2015

134 - Payasos de Hospital para Nuestros Niños

(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe - Año XIV Nro. 67 correspondiente al trimestre junio - julio - agosto de 2015)

PAYASOS DE HOSPITAL PARA NUESTROS NIÑOS

A mediados de mayo de 2015, el Senado de la provincia de Buenos Aires convirtió en ley el proyecto que incorpora al sistema de salud la labor del payaso de hospital. Se entiende por payaso hospitalario aquella persona especialista en el arte de clown que —de acuerdo a lo que reglamente la autoridad de aplicación— reúna las condiciones y requisitos para el desarrollo de su tarea en los nosocomios públicos bonaerenses, sean  provinciales o municipales. Cada servicio de terapia pediátrica debe contar a partir de ahora con una unidad de estos expertos de la risa y el humor.

Esta integración al sistema de salud provincial —como medicina complementaria— fue una idea del legislador Rubén Darío Golía, quien entiende que es claro que la risa es buena para la sanidad psico física. Al reímos el cerebro emite la información útil para activar la secreción de encefalinas, siendo las endorfinas algo así como moléculas de la felicidad que nos permiten resurgir de las crisis personales. Entonces, los payasos de hospital llevan alegría y amor no sólo a los chicos que sufren algún dolor o tristeza, sino también a sus familiares, al personal médico y al no médico.

La realidad de los sanatorios es compleja y posee un alto grado de dolor. Por ello, se pretende utilizar la alegría y el juego como elementos de cambio; y garantizar ese paliativo para superar el trauma que implica una internación para los chicos y para su entorno familiar. El plan es que los pibes enfermos puedan recuperar la sonrisa y así liberar sus sentimientos, más allá del contexto y  de la coyuntura. Cabe apuntar que quienes se desempeñan como payasos de hospital no tienen necesariamente que ser médicos, estando abierta la actividad a todo el que esté interesado.

La psicóloga social Stella M. Distasi, desde el departamento de prensa de Payamédicos Asociación Civil, nos indica que ellos son una organización no gubernamental sin fines de lucro, fundada en el 2002 por el Dr. José Pellucchi. Su misión es contribuir a la salud emocional del paciente hospitalizado —de todas las edades— con un abordaje a través de la técnica del payaso teatral y operando de modo escénico terapéutico, adaptado al ámbito sanitario con una ética, estética y deontología propia. La mira es que la fantasía  sea parte de la vida del nosocomio y desdramatizar la hospitalización.

Otro objetivo es acompañar siempre, ofreciendo momentos de distracción que lleven a recuperar el aspecto sano de los internados. Y si ellos están en situación  de moverse o deambular, se incentiva esa posibilidad para facilitar el paso a la actividad desarmando las rigideces regresivas. Cada actuación de los payamédicos es única; no está pautada ni programada. La imaginación y la improvisación son las que rigen. No se trata sólo de hacer reír, sino de crear salud desde la salud. Se liberan endorfinas y las hormonas coadyuvan a que las penas y dolores se vayan curando o aliviando.

Digamos que la respuesta es de agradecimiento, sea desde la mirada o la palabra. En tal sentido, reconforta saber que la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha declarado —en el 2013— de interés sanitario y social a esta labor que llevan a cabo los payasos de hospital. Y lo propio hizo el año pasado el Senado de la Nación; ello en total consonancia con la corriente mundial denominada de humanización hospitalaria, que persigue la idea de que los pacientes sean abordados desde un enfoque integral, evitando las etiquetas o divisiones médicas entre sanos y enfermos.

Seguimos destacando la importancia de las políticas públicas en defensa de los chicos y jóvenes. Tal es el caso de la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes que, en su art. 14, les garantiza el acceso a los servicios de salud y a los programas de asistencia, rehabilitación e integración. Y el art. 20 hace referencia al derecho al juego recreativo de nuestros pibes. Pues, entonces, ambas normas quedan ampliamente satisfechas al incluirse la tarea de los payasos de hospital en las unidades de terapia pediátrica de los hospitales bonaerenses.

No hay ninguna duda que la labor de estos verdaderos especialistas en el arte clown es fundamental para lograr los objetivos de la risoterapia; y más cuando la mencionada medicina complementaria está dirigida a los niños enfermos. Es nuestro firme deseo que esta iniciativa legal de la provincia de Buenos Aires se amplíe y logre convertirse pronto en una necesidad a nivel nacional. Que todos los nosocomios del país puedan contar con profesionales de la risa, del humor y del amor que sigan ayudando a sanar a los chicos hospitalizados. ¡Por el bien de ellos y de todos!

RONALDO WRIGHT              
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jueves, 4 de junio de 2015

133 - Pichon-Rivière Latinoamericano (Parte II)

(Publicado en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar - Año 7 Nro. 75 de julio de 2015 y en A.P.S.R.A. - Contenidos Teóricos con fecha 2/8/2015)

PICHON-RIVIERE LATINOAMERICANO (Parte II)

  Estar en la tierra, realizando una tarea concreta, esa es mi vida, 
  una praxis permanente y en movimiento de espiral. Pichon-Rivière.

En el prólogo del libro “PICHON-RIVIÈRE como autor latinoamericano”, Fernando Fabris nos dice que en el año 2011 se realizó un seminario con esa denominación, en el que participaron destacadas figuras de la psicología social, la psiquiatría, el psicoanálisis, la  sociología, la psicología, el arte y el pensamiento en general. La intervención de cada panelista derivó en la aparición de este compendio publicado por Lugar Editorial, cuya lectura recomendamos ampliamente. El objetivo es descubrir lo latinoamericano en el creador de la Psicología Social Argentina y, por qué no, también en los lectores, para erigirnos en agentes multiplicadores de lo nuestro.

Hasta hace poco una visión europeísta impregnaba nuestras ideas, descalificando lo que provenía de las propias raíces. Un pensar desde América Latina propicia construir una nueva óptica, tal como lo hizo Pichon-Rivière desde su obra y su práctica. Sostuvo una actividad profesional heterogénea a partir del método dialéctico, que encuentra en cada fenómeno los polos opuestos que suscitan las contradicciones propias de todo lo humano.  Es la tendencia a buscar la verdad, aunque sabemos que lo verdadero va variando según las épocas y los tiempos. El implacable interjuego del sujeto y el mundo supone su consecuente mutación vincular y social.

Pichon-Rivière y su pensamiento son hijos de una época, de un tiempo de esperanza y  transformación; con una mirada optimista sobre el individuo, la vida y la comunidad. Pero hoy el actor social ha cambiado, siendo necesario pensar un proyecto diferente para hacer un nuevo aprendizaje psicosocial. En años de globalización y de capitalismo salvaje, podemos advertir un giro hacia latinoamérica. Abrevando en muchas de las ideas del maestro, procuremos ir más allá a condición de servirnos de su esquema conceptual referencial y operativo. Para funcionar en los barrios, vinculándonos con los vecinos, fundamentados en la inserción y lo inclusivo.

Ya en el año 1955 dictó una conferencia donde habló de la indispensable relación que debía existir entre psicoanálisis y sociología. Nos dejó el legado del ECRO y el enseñaje como proceso participativo, dialéctico, autónomo, integral, significativo y creativo. Su noción de sujeto histórico, a la vez productor y producido, posibilita la visualización y comprensión de su dimensión social. Sus ideas son un faro, una referencia para que alcancemos un estadio superador, ya que colectivizan conciencia y apuntan a una clara liberación de las condiciones concretas cotidianas de existencia. Deconstruyen lo homogéneo, dando lugar a la aparición de lo instituyente.

Testigos de la herencia de su obra son los institutos pichonianos existentes en Brasilia, San Pablo, Porto Alegre, Bahía, Montevideo; la carrera de Psicología con orientación psicosocial en la FUNLAM Fundación Universitaria Luis Amigó de Colombia (con sus sedes de Bogotá, Medellín y Montería), además de las muchas escuelas de Psicología Social en las distintas provincias argentinas. Recordemos que en 1957 Pichon-Rivière fue nombrado miembro titular de la Asociación Psicoanalítica de Brasil, donde funda y comienza a trabajar con los primeros grupos operativos, invitándonos a bucear en el carozo del ser que habita en la zona oscura de los miedos.

El dispositivo de los grupos operativos enriqueció la producción intelectual argentina y de América Latina, pues ellos son un instrumento de relevancia para la construcción de fuertes lazos de vincularidad que se plasman luego en verdaderas redes de contención. En los mismos el sujeto —individual y colectivo— rompe la estereotipia y la clausura, avanza en la práctica de una epistemología convergente, puede dar plasticidad a los marcos conceptuales y eliminar la acriticidad de su mirada. Pichon recorrió el espinel del alma humana y fue un pionero del razonamiento complejo, logrando construir una  disciplina científica sin perder la sensibilidad del artesano.

Esa técnica del grupo operativo se caracteriza por estar centrada en una tarea, que se desarrolla mediante el abordaje y resolución de los miedos básicos —a la pérdida y al ataque— en un trabajo asociado de esclarecimiento colectivo. Lo trascendental de la propuesta pichoniana es que las diferencias entre los participantes no son lamentadas, sino festejadas, en la medida en que dicha circulación de lo distinto va beneficiando a quienes participan de semejante experiencia. Seguimos proclamando que aquellos que transiten y atraviesen esta manera de compartir, arribarán a un destino que jamás se imaginaron al comienzo del proceso plural compartido.

RONALDO WRIGHT
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