(Nota enviada para su publicación en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe, dirigida por el periodista y poeta Conrado Yasenza)
JOVENES SOLIDARIOS Y COMPROMETIDOS
Desde hace un tiempo atrás venimos abordando, en La Tecl@ Eñe, diversos temas vinculados a nuestra juventud y su inserción social en estos tiempos globalizados y posmodernos. Hoy queremos destacar —otra vez— la movilización de miles de adolescentes, que se lanzaron solidariamente a ayudar a las víctimas del fuerte temporal que azotó a gran parte de la ciudad de La Plata y sus alrededores. Ocurrida esta tragedia a principios del mes de abril del corriente año, jóvenes llegados desde distintos puntos del conurbano, de la Capital Federal e incluso del interior del país, formaron cuadrillas de trabajo con el objetivo de asistir a los damnificados.
Entre las tareas más importantes realizadas por los voluntarios encontramos la carga y descarga de los camiones que transportaron las múltiples donaciones: alimentos, ropa, mantas, frazadas, colchones, lavandina y artículos de limpieza, entre otras. Muchos se abocaron a la limpieza de las márgenes de los arroyos y de sus zonas aledañas, a la reconstrucción de las casillas y viviendas precarias de las víctimas, al relevamiento de los barrios afectados, etc.; estableciéndose en cada una de las áreas en riesgo un centro de organización local. Otros recorrieron casa por casa brindando el apoyo y la contención social, tan humana y necesaria en momentos de sumo pesar.
Miles de chicos y chicas emprendieron las labores de logística desde la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, bajo la consigna La Patria es el otro. A esto hay que sumarle el trabajo solidario que llevó a cabo la juventud en distintos puntos del país, desde donde se clasificaron las innumerables donaciones y se armaron los paquetes que luego arribaban a los damnificados. Apostamos, entonces, a lo relevante que es para los adolescentes el poder agruparse detrás de un proyecto tan noble, de una causa común; para que una vez más los seduzca eso de grupal que tiene la participación comunitaria.
Mientras el primer mundo hiperglobalizado intenta construir una juventud sincrónica, que viva sin objetivos trascendentes ni ideales propios; nuestros pibes se reúnen a los fines generosos antes señalados. ¿Habrán de ir en procura de un nuevo paradigma, con fundamento en una ética humanista que termine con tanto desgarramiento producido por esta posmodernidad líquida y fluida? Cuando la Aldea Global pretende que los contactos sean sólo virtuales (a través de las pantallas de los celulares, de las computadoras, etc.), estos pibes y adolescentes se han abocado nada menos que a los vínculos reales: a compartir cuerpo a cuerpo con las víctimas de la tragedia.
En nuestro país, hoy tenemos una mayor cantidad de chicos consustanciados con la sociedad, que colaboran en los distintos proyectos políticos, económicos, sociales y culturales. Jóvenes trabajando con intensidad en áreas de la educación, de los medios y la comunicación, de los derechos humanos, del cuidado del espacio ambiental, de la integración regional, del trabajo y la producción, y así siguiendo. Nos referimos a una juventud que sigue apostando al proceso democrático y que contribuye a solucionar los problemas puntuales de los que menos tienen. En suma, jóvenes creativos en sus concretas acciones y adaptados a la comunidad que les ha tocado vivir.
Ya que hablamos de compromiso, cerramos estas breves consideraciones destacando que también son muchísimos los chicos y las chicas —entre los 16 y 18 años de edad— que han renovado su D.N.I. (documento nacional de identidad) con el fin de poder sufragar en las próximas elecciones. El pasado 30 de abril venció el plazo para ser incorporados al padrón electoral, luego de la sanción de la ley que incluyó el derecho al voto de los menores de más de dieciséis años. En síntesis, no cabe ninguna duda que estamos ante una verdadera ampliación de ciudadanía, experimentando la puntual realidad de contar con jóvenes cada vez más incluidos y solidarios.
domingo, 12 de mayo de 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
099 - Sigue la Lucha Contra el Trabajo Infantil
(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe - Año XII Nro. 57 del mes de abril de 2013; en Centro de Estudios Sociales Argentino con fecha 4/4/2013 y en Psicología y Vida Cotidiana con fecha 6/4/2013)
SIGUE LA LUCHA CONTRA EL TRABAJO INFANTIL
Continuando con los importantes avances que se vienen produciendo en materia de niñez y adolescencia, cabe apuntar que la Cámara de Senadores de la Nación acaba de aprobar —por unanimidad— la ley que castiga con prisión de uno a cuatro años a quien se aproveche económicamente del trabajo infantil, siempre que el hecho no importe un delito más grave (art. 148 bis del Código Penal). Esta ley se aplica a los menores de 16 años o a menores de 18 años si se trata de tareas peligrosas. Quedan exceptuadas las labores que tuvieren fines pedagógicos o de capacitación. La norma exime expresamente de las penas a los padres o guardadores del menor, ya que encarcelarlos implicaría revictimizar a los chicos al separarlos de sus progenitores. Se trata, pues, de un paso más en pos de construir un país sin trabajo infantil.
Con la ayuda que viene representando la implementación de la Asignación Universal por Hijo, señalamos que en los últimos ocho años (2005-2012) la tasa referida al trabajo infantil bajó sensiblemente en nuestro país. Así surge de los datos brindados por la Encuesta Anual de Hogares Urbanos, aclarando que dicha información corresponde a la franja etaria que va de los 5 a los 13 años de edad. Tales guarismos indican un descenso con respecto al último relevamiento de datos, realizado en el año 2004. Por otra parte, en relación a las niñas y niños menores de 14 años que sí trabajan puede observarse que —en casi todos los casos— lo hacen bajo el cuidado y la protección de sus padres o familiares directos. En consecuencia, no es fácil diferenciar entre esa actividad económica de los menores y su vida cotidiana en familia.
Creemos que estos logros están relacionados con las normas protectorias también dictadas en estos últimos tiempos. Así, la Ley Nº 26.390 dispuso modificaciones al régimen de trabajo de los menores, elevando la edad mínima de admisión al empleo de los 14 a los 16 años de edad. El título VII de la Ley de Contrato de Trabajo quedó entonces redactado del siguiente modo: De la prohibición del trabajo infantil y de la protección del trabajo adolescente. Cualquier ley, convenio colectivo de trabajo o toda otra fuente normativa que disponga una edad mínima de admisión al empleo distinta a los 16 años de edad, se considerará a ese solo efecto modificada por esta norma. Es más, los jóvenes entre los 16 y los 18 años de edad pueden celebrar contratos de trabajo, pero necesitan la autorización de sus padres responsables o tutores.
Por su lado, desde el 2006 rige en nuestro país la Ley Nº 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes que, en su art. 25, hace mención a la erradicación del trabajo infantil y se pronuncia en contra de la explotación laboral de nuestros pibes. La norma apuesta al derecho que ellos tienen a una educación pública y gratuita —en establecimientos cercanos a sus residencias—, atendiendo siempre a su desarrollo integral, a la preparación para el ejercicio de la ciudadanía, a la formación para la convivencia democrática y para el trabajo a futuro, respetando de tal modo su libertad de creación como así también el máximo incremento de sus competencias individuales, fortaleciendo los valores de la solidaridad, el respeto por los derechos humanos, la tolerancia, la identidad cultural y la conservación del ambiente.
Además, con el fin de generar, dar apoyo y asistencia técnica a programas, planes y proyectos vinculados a la temática que aquí nos ocupa, cabe agregar que en el año 2007 se creó la Red de Empresas contra el Trabajo Infantil en la Argentina (convenio Nº 59/07 del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social). Todo ello permite seguir desplegando múltiples tareas tendientes a impulsar y a favorecer la mayor participación de diferentes actores sociales a lo largo y a lo ancho de nuestro país, en el marco del Plan Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (2006 a 2010). La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y UNICEF han sido incluidas también al plan en su calidad de asesores, con el firme propósito de aumentar así la efectividad de lo que se llaman acciones de responsabilidad social corporativa.
Digamos, para finalizar estas breves ideas, que los logros referidos a la disminución del trabajo infantil se corresponden con las políticas públicas implementadas, que tienen a la niñez y a la juventud como una verdadera prioridad estratégica esencial de cara al actual siglo XXI. No es un dato menor que, para el abordaje de tan delicada cuestión, la ley haga puntual hincapié no sólo en la responsabilidad gubernamental sino también en la colaboración familiar. Es más, para el éxito final hay que contar con el ineludible compromiso comunitario, tan necesario si la pretensión es tutelar de modo integral cada uno de los derechos protegidos. La sociedad en su conjunto —y en ejercicio de una democracia participativa— debe y tiene la obligación de ser parte activa en el logro de la vigencia plena y efectiva de las garantías de nuestros niños y niñas.
SIGUE LA LUCHA CONTRA EL TRABAJO INFANTIL
Continuando con los importantes avances que se vienen produciendo en materia de niñez y adolescencia, cabe apuntar que la Cámara de Senadores de la Nación acaba de aprobar —por unanimidad— la ley que castiga con prisión de uno a cuatro años a quien se aproveche económicamente del trabajo infantil, siempre que el hecho no importe un delito más grave (art. 148 bis del Código Penal). Esta ley se aplica a los menores de 16 años o a menores de 18 años si se trata de tareas peligrosas. Quedan exceptuadas las labores que tuvieren fines pedagógicos o de capacitación. La norma exime expresamente de las penas a los padres o guardadores del menor, ya que encarcelarlos implicaría revictimizar a los chicos al separarlos de sus progenitores. Se trata, pues, de un paso más en pos de construir un país sin trabajo infantil.
Con la ayuda que viene representando la implementación de la Asignación Universal por Hijo, señalamos que en los últimos ocho años (2005-2012) la tasa referida al trabajo infantil bajó sensiblemente en nuestro país. Así surge de los datos brindados por la Encuesta Anual de Hogares Urbanos, aclarando que dicha información corresponde a la franja etaria que va de los 5 a los 13 años de edad. Tales guarismos indican un descenso con respecto al último relevamiento de datos, realizado en el año 2004. Por otra parte, en relación a las niñas y niños menores de 14 años que sí trabajan puede observarse que —en casi todos los casos— lo hacen bajo el cuidado y la protección de sus padres o familiares directos. En consecuencia, no es fácil diferenciar entre esa actividad económica de los menores y su vida cotidiana en familia.
Creemos que estos logros están relacionados con las normas protectorias también dictadas en estos últimos tiempos. Así, la Ley Nº 26.390 dispuso modificaciones al régimen de trabajo de los menores, elevando la edad mínima de admisión al empleo de los 14 a los 16 años de edad. El título VII de la Ley de Contrato de Trabajo quedó entonces redactado del siguiente modo: De la prohibición del trabajo infantil y de la protección del trabajo adolescente. Cualquier ley, convenio colectivo de trabajo o toda otra fuente normativa que disponga una edad mínima de admisión al empleo distinta a los 16 años de edad, se considerará a ese solo efecto modificada por esta norma. Es más, los jóvenes entre los 16 y los 18 años de edad pueden celebrar contratos de trabajo, pero necesitan la autorización de sus padres responsables o tutores.
Por su lado, desde el 2006 rige en nuestro país la Ley Nº 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes que, en su art. 25, hace mención a la erradicación del trabajo infantil y se pronuncia en contra de la explotación laboral de nuestros pibes. La norma apuesta al derecho que ellos tienen a una educación pública y gratuita —en establecimientos cercanos a sus residencias—, atendiendo siempre a su desarrollo integral, a la preparación para el ejercicio de la ciudadanía, a la formación para la convivencia democrática y para el trabajo a futuro, respetando de tal modo su libertad de creación como así también el máximo incremento de sus competencias individuales, fortaleciendo los valores de la solidaridad, el respeto por los derechos humanos, la tolerancia, la identidad cultural y la conservación del ambiente.
Además, con el fin de generar, dar apoyo y asistencia técnica a programas, planes y proyectos vinculados a la temática que aquí nos ocupa, cabe agregar que en el año 2007 se creó la Red de Empresas contra el Trabajo Infantil en la Argentina (convenio Nº 59/07 del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social). Todo ello permite seguir desplegando múltiples tareas tendientes a impulsar y a favorecer la mayor participación de diferentes actores sociales a lo largo y a lo ancho de nuestro país, en el marco del Plan Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (2006 a 2010). La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y UNICEF han sido incluidas también al plan en su calidad de asesores, con el firme propósito de aumentar así la efectividad de lo que se llaman acciones de responsabilidad social corporativa.
Digamos, para finalizar estas breves ideas, que los logros referidos a la disminución del trabajo infantil se corresponden con las políticas públicas implementadas, que tienen a la niñez y a la juventud como una verdadera prioridad estratégica esencial de cara al actual siglo XXI. No es un dato menor que, para el abordaje de tan delicada cuestión, la ley haga puntual hincapié no sólo en la responsabilidad gubernamental sino también en la colaboración familiar. Es más, para el éxito final hay que contar con el ineludible compromiso comunitario, tan necesario si la pretensión es tutelar de modo integral cada uno de los derechos protegidos. La sociedad en su conjunto —y en ejercicio de una democracia participativa— debe y tiene la obligación de ser parte activa en el logro de la vigencia plena y efectiva de las garantías de nuestros niños y niñas.
jueves, 27 de diciembre de 2012
098 - Proyecto de Ley Contra la Violencia Escolar
(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe - Año XI Nro. 56 edición especial de diciembre de 2012; en Reflexiones sobre Educación con fecha 26/2/2013 y en Psicología y Vida Cotidiana con fecha 6/4/2013)
PROYECTO DE LEY CONTRA LA VIOLENCIA ESCOLAR
Se encuentra en el Congreso de la Nación el tratamiento de un proyecto de ley cuyo objetivo principal es la erradicación de la violencia en las escuelas. Esta iniciativa tiende a impulsar políticas que promuevan la buena convivencia, propiciando un ámbito educativo pacífico, tolerante y de mutuo respeto. Así, se busca fortalecer tanto a las escuelas como a los maestros y a los equipos especializados para intervenir en todas las situaciones de acoso o violencia que puedan presentárseles.
Digamos que el acoso escolar —también conocido como bullying— se refiere a cualquier forma de maltrato producido entre escolares y que implica habitualmente un abuso de poder utilizado para someter, apocar, intimidar, amedrentar y/o reducir a la víctima. Muchas veces el agresor suele estar rodeado de una banda o grupo de acosadores, por lo que es reconocido como un líder por el resto de sus iguales seguidores. Algunos denominan a este tipo de sujeto como niño o joven tirano.
Por su parte, el menor hostigado sufre un fenómeno de estigmatización que puede considerarse —en el entorno escolar— como mecanismo de chivo expiatorio, quedando afectada su integridad y dignidad ante el maltrato recibido. La Ley Nº 26.061 de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes los resguarda, en su art. 9, contra todo trato violento, discriminatorio, vejatorio, humillante o intimidatorio, como así también a que no sean sometidos a ninguna forma de abuso.
La violencia escolar, entonces, no es sino la intimidación entre pares; muchas veces configurando un juego perverso de dominio y sumisión entre acosador y acosado. La segregación y la discriminación son moneda habitual en los establecimientos educativos, al igual que en la vida cotidiana toda. Si bien los pibes necesitan estar juntos, bien sabemos que cuando los humanos se agrupan también se molestan. De allí que hay que ayudar a formar vínculos persona a persona entre ellos.
El proyecto de ley de marras intenta promover acuerdos de coexistencia en cada escuela. Cabe señalar que las políticas de promoción de la igualdad educativa deben incluir acciones preventivas para la efectiva eliminación de la violencia escolar, las que estarán destinadas a enfrentar las situaciones de hostigamiento, de agresión o de intimidación física y/o psicológica entre los estudiantes y los alumnos, máxime cuando se halle afectada la convivencia y el derecho de aprender de los chicos.
La idea central consiste en implementar un Plan de Convivencia en las comunidades educacionales que tenga el fin de promover diversas actividades, talleres de capacitación, de orientación y de atención de la violencia escolar. Tal programa se propone para los establecimientos tanto públicos como privados, debiendo propender a una concientización y contención que involucre a la institución educativa toda. Es decir, a los docentes y autoridades, a los pibes y a sus respectivas familias.
En la actual era del vacío y ante el fuerte impacto de la globalización hipermoderna, nos encontramos ante un nuevo tipo de educandos. Ello implica que es imposible abordar esta compleja problemática si no contamos con equipos inter y multidisciplinarios que trabajen junto a los docentes y directivos. Máxime si se tiene bien en claro que para lograr la tutela integral de todos los derechos de nuestros pibes se requiere la responsabilidad gubernamental y la participación comunitaria.
Sostenemos una vez más que el trabajo grupal es esencial en lo referente al cuidado de los pibes ante el acoso escolar, siendo muy importante contar con una adecuada capacitación docente a efectos de la resolución de conflictos de este tipo. Muchos denominan al bullying como hostigamiento invisible o epidemia silenciosa. Pues, será precisamente en los grupos conformados por los propios alumnos donde se pueda romper ese silencio y habilitar a que circule la palabra. ¡Que así sea!
PROYECTO DE LEY CONTRA LA VIOLENCIA ESCOLAR
Se encuentra en el Congreso de la Nación el tratamiento de un proyecto de ley cuyo objetivo principal es la erradicación de la violencia en las escuelas. Esta iniciativa tiende a impulsar políticas que promuevan la buena convivencia, propiciando un ámbito educativo pacífico, tolerante y de mutuo respeto. Así, se busca fortalecer tanto a las escuelas como a los maestros y a los equipos especializados para intervenir en todas las situaciones de acoso o violencia que puedan presentárseles.
Digamos que el acoso escolar —también conocido como bullying— se refiere a cualquier forma de maltrato producido entre escolares y que implica habitualmente un abuso de poder utilizado para someter, apocar, intimidar, amedrentar y/o reducir a la víctima. Muchas veces el agresor suele estar rodeado de una banda o grupo de acosadores, por lo que es reconocido como un líder por el resto de sus iguales seguidores. Algunos denominan a este tipo de sujeto como niño o joven tirano.
Por su parte, el menor hostigado sufre un fenómeno de estigmatización que puede considerarse —en el entorno escolar— como mecanismo de chivo expiatorio, quedando afectada su integridad y dignidad ante el maltrato recibido. La Ley Nº 26.061 de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes los resguarda, en su art. 9, contra todo trato violento, discriminatorio, vejatorio, humillante o intimidatorio, como así también a que no sean sometidos a ninguna forma de abuso.
La violencia escolar, entonces, no es sino la intimidación entre pares; muchas veces configurando un juego perverso de dominio y sumisión entre acosador y acosado. La segregación y la discriminación son moneda habitual en los establecimientos educativos, al igual que en la vida cotidiana toda. Si bien los pibes necesitan estar juntos, bien sabemos que cuando los humanos se agrupan también se molestan. De allí que hay que ayudar a formar vínculos persona a persona entre ellos.
El proyecto de ley de marras intenta promover acuerdos de coexistencia en cada escuela. Cabe señalar que las políticas de promoción de la igualdad educativa deben incluir acciones preventivas para la efectiva eliminación de la violencia escolar, las que estarán destinadas a enfrentar las situaciones de hostigamiento, de agresión o de intimidación física y/o psicológica entre los estudiantes y los alumnos, máxime cuando se halle afectada la convivencia y el derecho de aprender de los chicos.
La idea central consiste en implementar un Plan de Convivencia en las comunidades educacionales que tenga el fin de promover diversas actividades, talleres de capacitación, de orientación y de atención de la violencia escolar. Tal programa se propone para los establecimientos tanto públicos como privados, debiendo propender a una concientización y contención que involucre a la institución educativa toda. Es decir, a los docentes y autoridades, a los pibes y a sus respectivas familias.
En la actual era del vacío y ante el fuerte impacto de la globalización hipermoderna, nos encontramos ante un nuevo tipo de educandos. Ello implica que es imposible abordar esta compleja problemática si no contamos con equipos inter y multidisciplinarios que trabajen junto a los docentes y directivos. Máxime si se tiene bien en claro que para lograr la tutela integral de todos los derechos de nuestros pibes se requiere la responsabilidad gubernamental y la participación comunitaria.
Sostenemos una vez más que el trabajo grupal es esencial en lo referente al cuidado de los pibes ante el acoso escolar, siendo muy importante contar con una adecuada capacitación docente a efectos de la resolución de conflictos de este tipo. Muchos denominan al bullying como hostigamiento invisible o epidemia silenciosa. Pues, será precisamente en los grupos conformados por los propios alumnos donde se pueda romper ese silencio y habilitar a que circule la palabra. ¡Que así sea!
sábado, 10 de noviembre de 2012
097 - Primera Jornada de Psicología Social y Disciplinas Afines
(Publicado en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar - Año 5 Nro. 46 de noviembre de 2012)
PRIMERA JORNADA DE PSICOLOGIA SOCIAL Y DISCIPLINAS AFINES
Declarada de Interés Social y Cultural por el Honorable Concejo Deliberante de Hurlingham - Ordenanza Nro. 7.644 de 2012.
Quiero agradecer la posibilidad que me ha brindado la institución Psicosocial Tesei Asociación Civil de expresar las palabras de cierre correspondientes a la Primera Jornada de Psicología Social y Disciplinas Afines, a llevarse a cabo el próximo 23 de noviembre, de 9 a 13 horas, en el Centro Cultural “Leopoldo Marechal”. El programa del evento señala que se desarrollarán seis Mesas de Debate, integradas algunas de ellas por los alumnos de la referida escuela. En otras mesas disertarán profesionales, algunos que vienen desde Montevideo para compartir sus puntos de vista tanto en lo que hace a generar conocimientos como en lo atinente a los diversos modos de intervenir en la realidad social. Desde ya, la finalidad principal es seguir apostando al carácter participativo de nuestra querida ciencia, al permanente intercambio de saberes y a la posibilidad de aplicarlos en nuestra comunidad, realizando acciones orientadas al mejoramiento de las condiciones de vida de su gente.
Sin perjuicio de las exposiciones concretas de quienes componen cada bloque o panel, me gustaría reflejar en primer lugar algunos breves conceptos relativos a los distintos temas propuestos para cada Mesa de Debate. De tal modo, a continuación voy a destacar en primer término el texto puntual del programa de esta jornada para luego agregar algunas ideas y apreciaciones provenientes de mi propio peculio. Se sabe que el campo de lo psicosocial contempla la relación funcional del individuo con su ambiente. Pues, uno de los objetivos de la escuela Psicosocial Tesei es, sin duda, contribuir a formar verdaderos promotores comunales, teniendo para ello en claro que toda persona es la síntesis de sus vínculos pasados y presentes. La apuesta institucional es contar con una serie de métodos y técnicas eficientes (de investigación, acción y participación) tanto para generar conocimientos como para intervenir en la realidad concreta, y en especial aquí en la comunidad de Hurlingham.
Mesa 1. La Psicología Social como Ciencia Vincular. Cuando hablamos de vínculos, nos referimos a las relaciones que entablamos con los otros y esos otros son las personas con las que interactuamos en nuestra cotidianeidad. Nosotros mismos somos el otro de los demás. Este bloque inicial cuenta con la participación de los integrantes que cursan el primer año de sus estudios. Agrego que, como puntualicé más arriba, el individuo solamente adviene como tal en la trama relacional de su sociedad. Todo sujeto es productor y producido, es constructor y construido. Unicamente en la vinculación con los otros hay un “yo”, y precisamente desde ese lugar emerge nuestra ética del diálogo y la convivencia. Pues, dialogar significa poder salirse del punto de vista de cada uno para procurar entender al otro; y regresar a la propia identidad después de haber hecho el esfuerzo de comprender la ajena. Pienso que es esta una condición necesaria para crear una mejor integración comunitaria.
Mesa 2. El Operador Psicosocial como Agente de Cambio. Ser un agente de cambio es ser un posibilitador de la mejora de la calidad de vida en nuestra comunidad desde la interacción. Los integrantes de segundo año participan en este bloque. Complemento estas ideas manifestando que los psicólogos sociales pueden ser verdaderos facilitadores de muchas y variadas transformaciones en este partido de Hurlingham. Con la coordinación, cooperación y colaboración psicosocial, los habitantes de esta ciudad pueden ejercer cierto control colectivo sobre su ambiente social —y también individual— con el propósito de ir solucionando algunos de los problemas que los aquejan y así lograr cambios concretos en la estructura comunal. Por ejemplo, en todas aquellas cuestiones que hacen a la vida cotidiana tales como las referidas a la educación, a la salud, al trabajo, a la vivienda, a la pobreza o situaciones precarias de existencia, a la violencia familiar, a la niñez y la adolescencia, etc.
Mesa 3. Desde el Rol del Psicólogo Social Construyamos una Comunidad Mejor. Como profesionales de la salud, el campo de trabajo de los psicólogos sociales se enmarca dentro de la comunidad. Su rol es impulsar, orientar y apoyar los procesos de sus integrantes para recuperar el protagonismo en los cambios en la propia vida y la de la sociedad. Esta mesa tiene la participación de las alumnas y los alumnos de tercer año. Reitero, entonces, que nuestra ciencia posee un marcado carácter participativo que permite involucrar a diversos actores en un contexto determinado, resguardando siempre el rol protagónico de los sectores más vulnerables de la sociedad en la búsqueda de sus propias soluciones. Los operadores psicosociales deben tener un compromiso crítico con las personas con las cuales trabajan, así como la capacidad de responsabilizarse por la tarea que están realizando. Esto a su vez supone una posición ética en cuanto al respeto del otro aceptado en su singular diversidad.
Mesa 4. Las Disciplinas Afines y las Miradas Interdisciplinarias. La realidad es altamente compleja, múltiple y contradictoria. Comprenderla, interpretarla críticamente y buscar elementos que puedan transformarla exige poner en juego diversos campos de saberes y sus respectivas herramientas. Las docentes de la escuela (de psicología social, psicodrama, mediación, programación neurolingüística, grafología, etc.) componen este panel. Muchas de las herramientas empleadas por nuestra ciencia conviven con otras disciplinas que, en el actual contexto posmoderno, constituyen un elemento compartido multidisciplinar. Siempre es útil que la labor se realice con los aportes epistemológicos que provienen de las teorías de la complejidad. El mundo, desde la perspectiva de los sistemas complejos y de las redes de interacción, es concebido como una variedad de escenarios que coexisten. Hoy nada puede definirse de modo absolutamente independiente, pues vivimos la cultura de lo diverso.
Mesa 5. Construyendo Logros desde la Psicología Social para la Comunidad. Todos somos parte de una sociedad que necesita un trabajo entrelazado si aspiramos a vivir de una forma diferente. Desde lo psicosocial operamos para articular la tarea. El bloque está integrado por docentes y coordinadores de la escuela Psicosocial Tesei. Enfatizo, pues, que nuestra disciplina está orientada a la solución de problemas y a la optimización de recursos. La psicología social trabaja con grupos organizados en pos de la salud integral de la población y que adquieren autonomía en la toma de sus propias decisiones, basados en principios tales como la participación inclusiva, la responsabilidad y el desarrollo de capacidades. Dicha salud integral hace alusión al estado de equilibrio productivo entre un sujeto y su comunidad, representada en distintos niveles como la familia, la escuela, el trabajo, el club, la congregación religiosa, la sociedad de fomento o cualquier otro lugar de reunión.
Mesa 6. La Comunidad es una Construcción que Requiere del Aporte de Todos. La actitud crítica no alcanza: querer un mundo diferente no es suficiente para transformarlo. Debe completarse con la aptitud, es decir con la capacidad adquirida para examinar reflexivamente los hechos de la realidad, extraer de ellos conclusiones pertinentes y generar acciones de cambio. En esta última mesa expondrán los profesionales uruguayos que vienen desde Montevideo, especialmente invitados a compartir esta jornada de trabajo en común. Considero que en todo proceso comunitario se deben tener en cuenta los siguientes aspectos: un profundo conocimiento y comprensión de la realidad, puntualmente desde una perspectiva global; una eficiente coordinación grupal, con una muy buena formación e información. Todos los conocimientos deben ser compartidos, para pasar de la simple queja a la acción concreta mediante una reflexión crítica, abierta y plural.
Para finalizar, apuesto decididamente para que nuestra comunidad siga siendo la protagonista de sus propios cambios y de su destino último; como así también trabajar para que los operadores psicosociales logren insertarse cada vez más con miras a promover la calidad de vida de los miembros de su sociedad. Hace ya unos cuantos años leí un texto que descomponía la palabra comunidad del siguiente modo: COMO-UNA-UNIDAD. Y creo que de eso precisamente se trata lo multidisciplinario, pues lo deseable es que la psicología social opere junto a otras ciencias afines codo a codo, en conjunto y como una unidad verdadera. Es importante comprender la importancia de construir con otros, para así poder accionar ante las múltiples complejidades que presenta esta era hipermoderna. Ojalá que el próximo año se lleve a cabo la continuación de esta Primera Jornada de Psicología Social y Disciplinas Afines, en la cual se puedan seguir celebrando logros y experiencias compartidas.
PRIMERA JORNADA DE PSICOLOGIA SOCIAL Y DISCIPLINAS AFINES
Declarada de Interés Social y Cultural por el Honorable Concejo Deliberante de Hurlingham - Ordenanza Nro. 7.644 de 2012.
Quiero agradecer la posibilidad que me ha brindado la institución Psicosocial Tesei Asociación Civil de expresar las palabras de cierre correspondientes a la Primera Jornada de Psicología Social y Disciplinas Afines, a llevarse a cabo el próximo 23 de noviembre, de 9 a 13 horas, en el Centro Cultural “Leopoldo Marechal”. El programa del evento señala que se desarrollarán seis Mesas de Debate, integradas algunas de ellas por los alumnos de la referida escuela. En otras mesas disertarán profesionales, algunos que vienen desde Montevideo para compartir sus puntos de vista tanto en lo que hace a generar conocimientos como en lo atinente a los diversos modos de intervenir en la realidad social. Desde ya, la finalidad principal es seguir apostando al carácter participativo de nuestra querida ciencia, al permanente intercambio de saberes y a la posibilidad de aplicarlos en nuestra comunidad, realizando acciones orientadas al mejoramiento de las condiciones de vida de su gente.
Sin perjuicio de las exposiciones concretas de quienes componen cada bloque o panel, me gustaría reflejar en primer lugar algunos breves conceptos relativos a los distintos temas propuestos para cada Mesa de Debate. De tal modo, a continuación voy a destacar en primer término el texto puntual del programa de esta jornada para luego agregar algunas ideas y apreciaciones provenientes de mi propio peculio. Se sabe que el campo de lo psicosocial contempla la relación funcional del individuo con su ambiente. Pues, uno de los objetivos de la escuela Psicosocial Tesei es, sin duda, contribuir a formar verdaderos promotores comunales, teniendo para ello en claro que toda persona es la síntesis de sus vínculos pasados y presentes. La apuesta institucional es contar con una serie de métodos y técnicas eficientes (de investigación, acción y participación) tanto para generar conocimientos como para intervenir en la realidad concreta, y en especial aquí en la comunidad de Hurlingham.
Mesa 1. La Psicología Social como Ciencia Vincular. Cuando hablamos de vínculos, nos referimos a las relaciones que entablamos con los otros y esos otros son las personas con las que interactuamos en nuestra cotidianeidad. Nosotros mismos somos el otro de los demás. Este bloque inicial cuenta con la participación de los integrantes que cursan el primer año de sus estudios. Agrego que, como puntualicé más arriba, el individuo solamente adviene como tal en la trama relacional de su sociedad. Todo sujeto es productor y producido, es constructor y construido. Unicamente en la vinculación con los otros hay un “yo”, y precisamente desde ese lugar emerge nuestra ética del diálogo y la convivencia. Pues, dialogar significa poder salirse del punto de vista de cada uno para procurar entender al otro; y regresar a la propia identidad después de haber hecho el esfuerzo de comprender la ajena. Pienso que es esta una condición necesaria para crear una mejor integración comunitaria.
Mesa 2. El Operador Psicosocial como Agente de Cambio. Ser un agente de cambio es ser un posibilitador de la mejora de la calidad de vida en nuestra comunidad desde la interacción. Los integrantes de segundo año participan en este bloque. Complemento estas ideas manifestando que los psicólogos sociales pueden ser verdaderos facilitadores de muchas y variadas transformaciones en este partido de Hurlingham. Con la coordinación, cooperación y colaboración psicosocial, los habitantes de esta ciudad pueden ejercer cierto control colectivo sobre su ambiente social —y también individual— con el propósito de ir solucionando algunos de los problemas que los aquejan y así lograr cambios concretos en la estructura comunal. Por ejemplo, en todas aquellas cuestiones que hacen a la vida cotidiana tales como las referidas a la educación, a la salud, al trabajo, a la vivienda, a la pobreza o situaciones precarias de existencia, a la violencia familiar, a la niñez y la adolescencia, etc.
Mesa 3. Desde el Rol del Psicólogo Social Construyamos una Comunidad Mejor. Como profesionales de la salud, el campo de trabajo de los psicólogos sociales se enmarca dentro de la comunidad. Su rol es impulsar, orientar y apoyar los procesos de sus integrantes para recuperar el protagonismo en los cambios en la propia vida y la de la sociedad. Esta mesa tiene la participación de las alumnas y los alumnos de tercer año. Reitero, entonces, que nuestra ciencia posee un marcado carácter participativo que permite involucrar a diversos actores en un contexto determinado, resguardando siempre el rol protagónico de los sectores más vulnerables de la sociedad en la búsqueda de sus propias soluciones. Los operadores psicosociales deben tener un compromiso crítico con las personas con las cuales trabajan, así como la capacidad de responsabilizarse por la tarea que están realizando. Esto a su vez supone una posición ética en cuanto al respeto del otro aceptado en su singular diversidad.
Mesa 4. Las Disciplinas Afines y las Miradas Interdisciplinarias. La realidad es altamente compleja, múltiple y contradictoria. Comprenderla, interpretarla críticamente y buscar elementos que puedan transformarla exige poner en juego diversos campos de saberes y sus respectivas herramientas. Las docentes de la escuela (de psicología social, psicodrama, mediación, programación neurolingüística, grafología, etc.) componen este panel. Muchas de las herramientas empleadas por nuestra ciencia conviven con otras disciplinas que, en el actual contexto posmoderno, constituyen un elemento compartido multidisciplinar. Siempre es útil que la labor se realice con los aportes epistemológicos que provienen de las teorías de la complejidad. El mundo, desde la perspectiva de los sistemas complejos y de las redes de interacción, es concebido como una variedad de escenarios que coexisten. Hoy nada puede definirse de modo absolutamente independiente, pues vivimos la cultura de lo diverso.
Mesa 5. Construyendo Logros desde la Psicología Social para la Comunidad. Todos somos parte de una sociedad que necesita un trabajo entrelazado si aspiramos a vivir de una forma diferente. Desde lo psicosocial operamos para articular la tarea. El bloque está integrado por docentes y coordinadores de la escuela Psicosocial Tesei. Enfatizo, pues, que nuestra disciplina está orientada a la solución de problemas y a la optimización de recursos. La psicología social trabaja con grupos organizados en pos de la salud integral de la población y que adquieren autonomía en la toma de sus propias decisiones, basados en principios tales como la participación inclusiva, la responsabilidad y el desarrollo de capacidades. Dicha salud integral hace alusión al estado de equilibrio productivo entre un sujeto y su comunidad, representada en distintos niveles como la familia, la escuela, el trabajo, el club, la congregación religiosa, la sociedad de fomento o cualquier otro lugar de reunión.
Mesa 6. La Comunidad es una Construcción que Requiere del Aporte de Todos. La actitud crítica no alcanza: querer un mundo diferente no es suficiente para transformarlo. Debe completarse con la aptitud, es decir con la capacidad adquirida para examinar reflexivamente los hechos de la realidad, extraer de ellos conclusiones pertinentes y generar acciones de cambio. En esta última mesa expondrán los profesionales uruguayos que vienen desde Montevideo, especialmente invitados a compartir esta jornada de trabajo en común. Considero que en todo proceso comunitario se deben tener en cuenta los siguientes aspectos: un profundo conocimiento y comprensión de la realidad, puntualmente desde una perspectiva global; una eficiente coordinación grupal, con una muy buena formación e información. Todos los conocimientos deben ser compartidos, para pasar de la simple queja a la acción concreta mediante una reflexión crítica, abierta y plural.
Para finalizar, apuesto decididamente para que nuestra comunidad siga siendo la protagonista de sus propios cambios y de su destino último; como así también trabajar para que los operadores psicosociales logren insertarse cada vez más con miras a promover la calidad de vida de los miembros de su sociedad. Hace ya unos cuantos años leí un texto que descomponía la palabra comunidad del siguiente modo: COMO-UNA-UNIDAD. Y creo que de eso precisamente se trata lo multidisciplinario, pues lo deseable es que la psicología social opere junto a otras ciencias afines codo a codo, en conjunto y como una unidad verdadera. Es importante comprender la importancia de construir con otros, para así poder accionar ante las múltiples complejidades que presenta esta era hipermoderna. Ojalá que el próximo año se lleve a cabo la continuación de esta Primera Jornada de Psicología Social y Disciplinas Afines, en la cual se puedan seguir celebrando logros y experiencias compartidas.
miércoles, 31 de octubre de 2012
096 - Otro Voto en Favor de la Juventud
(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe – Año XI Nro. 55 correspondiente al bimestre noviembre – diciembre de 2012)
OTRO VOTO EN FAVOR DE LA JUVENTUD
Decíamos en artículos anteriores, publicados en la revista digital de cultura y política “La Tecl@ Eñe”, que los jóvenes indignados del mundo vienen reclamando con cierta insistencia por democracias más participativas en sus países de pertenencia. Muy por el contrario, en la actualidad nuestros adolescentes argentinos concurren a audiencias públicas realizadas en la Cámara Alta del congreso nacional con el fin de exponer sus puntos de vista sobre la ampliación del voto a los menores de más de dieciséis años de edad. Agrupados en centros de estudiantes, en organizaciones juveniles o militando en algún partido político, la juventud asistió con entusiasmo al salón Arturo Illia y debatió en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado de la Nación esta posibilidad de aumentar sus derechos ciudadanos, que consideran una legítima conquista.
En primer término, queremos destacar lo relevante que es para los adolescentes el poder reunirse detrás de un proyecto, de una causa común; que otra vez los seduzca eso de grupal que tiene la política. Como siempre, seguimos hablando de la posibilidad de lograr un verdadero cambio de época, de romper con la era del vacío y terminar con el individualismo posmoderno como única propuesta para la juventud. Basta de pibes encerrados en sus casas o en sí mismos; basta de chicos atomizados, pues se trata de decir no a la desmotivación comunitaria y social. Adolescentes de las más diversas extracciones ideológicas opinando y participando es una hermosa oportunidad para rejuvenecer la política. Significa tanto la inclusión en la vida ciudadana como así también el derecho a participar y, por qué no, incluso a equivocarse.
Todo parece encaminarse hacia la aprobación pluripartidista de la ley, pues el proyecto que habilita el voto juvenil fue recientemente aprobado por un total de cincuenta y dos senadores —con sólo dos abstenciones y tres votos en contra— pasando luego a la Cámara Baja para su correspondiente tratamiento. De mantener los diputados esta ampliación de ciudadanía, votar en las elecciones nacionales será obligatorio para los adolescentes de 16 y 17 años (tal como lo dispone el art. 37 de nuestra Constitución Nacional), aunque no serán objeto de multas en caso de que no concurran a sufragar. En síntesis, ha primado entonces el criterio de aquellos legisladores que defendieron el carácter voluntario de este derecho al voto sin la aplicación de sanción ninguna para el casi millón y medio de jóvenes que se incorporarán al padrón electoral.
En estos tiempos caracterizados por el individualismo como signo de indiferencia, por la globalizada era de la fluidez y del aburrimiento juvenil, pensamos que es este un avance en el sendero que lleva a la consolidación de los adolescentes como sujetos activos y plenos de derechos. El Estado y las instituciones deben asumir el compromiso de acompañar a los sectores juveniles de la población para introducirse cada vez más en la vida comunitaria. Estar a favor de la participación de los pibes en la política los forma como ciudadanos —no sólo como meros consumidores— ampliando la esfera democrática del país todo. Así, este proyecto de ley brinda la posibilidad de participar a los jóvenes que quieran hacerlo y otorga la libertad de no sufragar a quienes no lo deseen. Estamos claramente ante una concreta apuesta inclusiva.
Por su parte, creemos que sería de suma importancia que, de aprobarse esta ley —al parecer en el curso del presente mes de noviembre de 2012— se profundicen luego los contenidos pedagógicos referidos tanto a la instrucción cívica y democrática, como a las responsabilidades derivadas del derecho al voto. Sería más que interesante poder trabajar grupalmente en los colegios con pibes participando y cooperando entre sí, en pos de ir incorporándose con la máxima naturalidad a las ideas y convicciones políticas. Y sobre todo, aprendiendo desde temprana edad a respetar a los que piensan distinto para así generar debates serios y profundos. Toda tarea grupal es esencial y altamente enriquecedora. Concluimos diciendo que aquello que sume actores al proceso de decisiones institucionales debe ser gratamente aceptado y siempre bienvenido.
OTRO VOTO EN FAVOR DE LA JUVENTUD
Decíamos en artículos anteriores, publicados en la revista digital de cultura y política “La Tecl@ Eñe”, que los jóvenes indignados del mundo vienen reclamando con cierta insistencia por democracias más participativas en sus países de pertenencia. Muy por el contrario, en la actualidad nuestros adolescentes argentinos concurren a audiencias públicas realizadas en la Cámara Alta del congreso nacional con el fin de exponer sus puntos de vista sobre la ampliación del voto a los menores de más de dieciséis años de edad. Agrupados en centros de estudiantes, en organizaciones juveniles o militando en algún partido político, la juventud asistió con entusiasmo al salón Arturo Illia y debatió en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado de la Nación esta posibilidad de aumentar sus derechos ciudadanos, que consideran una legítima conquista.
En primer término, queremos destacar lo relevante que es para los adolescentes el poder reunirse detrás de un proyecto, de una causa común; que otra vez los seduzca eso de grupal que tiene la política. Como siempre, seguimos hablando de la posibilidad de lograr un verdadero cambio de época, de romper con la era del vacío y terminar con el individualismo posmoderno como única propuesta para la juventud. Basta de pibes encerrados en sus casas o en sí mismos; basta de chicos atomizados, pues se trata de decir no a la desmotivación comunitaria y social. Adolescentes de las más diversas extracciones ideológicas opinando y participando es una hermosa oportunidad para rejuvenecer la política. Significa tanto la inclusión en la vida ciudadana como así también el derecho a participar y, por qué no, incluso a equivocarse.
Todo parece encaminarse hacia la aprobación pluripartidista de la ley, pues el proyecto que habilita el voto juvenil fue recientemente aprobado por un total de cincuenta y dos senadores —con sólo dos abstenciones y tres votos en contra— pasando luego a la Cámara Baja para su correspondiente tratamiento. De mantener los diputados esta ampliación de ciudadanía, votar en las elecciones nacionales será obligatorio para los adolescentes de 16 y 17 años (tal como lo dispone el art. 37 de nuestra Constitución Nacional), aunque no serán objeto de multas en caso de que no concurran a sufragar. En síntesis, ha primado entonces el criterio de aquellos legisladores que defendieron el carácter voluntario de este derecho al voto sin la aplicación de sanción ninguna para el casi millón y medio de jóvenes que se incorporarán al padrón electoral.
En estos tiempos caracterizados por el individualismo como signo de indiferencia, por la globalizada era de la fluidez y del aburrimiento juvenil, pensamos que es este un avance en el sendero que lleva a la consolidación de los adolescentes como sujetos activos y plenos de derechos. El Estado y las instituciones deben asumir el compromiso de acompañar a los sectores juveniles de la población para introducirse cada vez más en la vida comunitaria. Estar a favor de la participación de los pibes en la política los forma como ciudadanos —no sólo como meros consumidores— ampliando la esfera democrática del país todo. Así, este proyecto de ley brinda la posibilidad de participar a los jóvenes que quieran hacerlo y otorga la libertad de no sufragar a quienes no lo deseen. Estamos claramente ante una concreta apuesta inclusiva.
Por su parte, creemos que sería de suma importancia que, de aprobarse esta ley —al parecer en el curso del presente mes de noviembre de 2012— se profundicen luego los contenidos pedagógicos referidos tanto a la instrucción cívica y democrática, como a las responsabilidades derivadas del derecho al voto. Sería más que interesante poder trabajar grupalmente en los colegios con pibes participando y cooperando entre sí, en pos de ir incorporándose con la máxima naturalidad a las ideas y convicciones políticas. Y sobre todo, aprendiendo desde temprana edad a respetar a los que piensan distinto para así generar debates serios y profundos. Toda tarea grupal es esencial y altamente enriquecedora. Concluimos diciendo que aquello que sume actores al proceso de decisiones institucionales debe ser gratamente aceptado y siempre bienvenido.
sábado, 15 de septiembre de 2012
095 - Aprendizaje y Psicología Social
(Publicado en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar - Año 4 Nro. 44 de septiembre de 2012; en Centro de Estudios Sociales Argentino con fecha 27/9/2012 y en La Silla del Coordinador: Psicología Social Comunitaria con fecha 6/4/2013)
APRENDIZAJE Y PSICOLOGIA SOCIAL
El vocablo aprendizaje proviene de aprendiz, refiriéndose a la persona que aprende algún arte u oficio. El aprendizaje —a saber, uno de los seis vectores del cono invertido creado por Enrique Pichon-Rivière— es definido como la apropiación instrumental de la realidad para modificarla. Apropiarse es adueñarse; tomar algo e incorporarlo de modo tal que lo externo se nos haga interno. Hablamos aquí de un proceso de adquisición de saberes y de la experimentación con los mismos para obtener otros nuevos. Nuestra Psicología Social nos prepara en una didáctica que va rompiendo con todo automatismo de repetición, fundamentándose en la unidad del enseñar y aprender (enseñaje) que permita situarnos de otro modo en el mundo.
Veamos, pues, algunas ideas vinculadas con las características de este aprendizaje psicosocial que va en procura de resolver las situaciones estereotipadas y dilemáticas de la vida cotidiana. Así, Philippe Meirieu distingue entre dos conceptos en apariencia análogos: instrucción y aprendizaje. Mientras que instruir es aplicar, aprender es adquirir valores y normas. Instruir escapa a toda reflexión; aprender exige reflexionar con libertad y autonomía. La instrucción alude a un entrenamiento, a la incorporación de una mecánica donde interesan los datos y la memoria. En cambio, el aprendizaje nos conecta con estructuras de pensamiento, con la construcción de una cosmovisión totalizadora del universo. Mientras que la instrucción impone, el aprendizaje libera.
Sabemos que la Psicología Social piensa al grupo operativo de aprendizaje como un dispositivo privilegiado donde las estructuras rígidas de conducta pueden ser singular y colectivamente trabajadas. Se apuesta a una dialogicidad grupal que aparece bajo la forma de un discurso, donde la presencia del otro adviene, se reafirma y se manifiesta. La finalidad esencial es la de poder comprometerse emocionalmente con los otros en un encuentro que permita la ternura y el acogimiento del semejante. En términos del filósofo Jürgen Habermas, tal búsqueda tendería además a adquirir un conocimiento emancipatorio concreto que nos ayude a entender cómo las relaciones sociales son manipuladas y distorsionadas por los poderes hegemónicos y sus privilegios.
Ya en el siglo XVII Jan Amos Comenius, con su didáctica abocada a la educación, pregonaba que cada individuo debe ampliar los conceptos sobre cualquier tema, pues el aprendizaje es un proceso que afecta a largo plazo la vida de toda persona y produce profundos resultados éticos. El objeto es favorecer al máximo el desarrollo individual y social; y precisamente en los grupos se propicia la circulación de lo que llamamos inter-saberes. Si para algunos la pedagogía es un arte, desde lo psicosocial solemos hablar del ECRO (esquema conceptual referencial operativo) como un arte-facto para pensar, sentir y hacer. Decimos arte-facto en el sentido de hecho con arte; artesanía que posibilita enfrentar las múltiples complejidades del mundo actual.
La moderna pedagogía crítica también es una propuesta de aprendizaje que intenta una nueva manera de leer la realidad, capaz de responder a las problemáticas de este planeta hiperglobalizado. Según Henry A. Giroux, sus conceptos fundamentales son: comunicación, humanización, participación, transformación y contextualización. Se puede fácilmente advertir el íntimo nexo entre estas ideas y las formuladas por nuestra didáctica psicosocial, encaminada hacia la praxis del aprender a emprender. Si fuese cierto que los hombres se producen a sí mismos, pensamos que dicha tarea es mucho mejor abordarla de modo grupal para lograr como resultado la creación de un ser nuevo. Para Emile Durkheim, el fin último sería humanizar al hombre.
Es así que una lectura más coherente de la realidad va en procura de alcanzar la modificación de uno mismo (mundo interno), como también cambiar el mundo externo en el que interactuamos (llamado arte del timonel). Aquí la idea de lo cultural es fundamental a los fines de la comprensión de esta temática, entendiendo por cultura al conjunto de valores, ideologías y prácticas a partir de las cuales otorgamos sentido al mundo. Creemos que el enseñaje en grupo incentiva la producción de ideas y la realización de acciones concretas, logrando un acomodamiento del individuo al medio en el que le toca vivir. Es esencial estar dispuestos a aprender a aprender (deuteroaprendizaje) conforme la terminología acuñada por Gregory Bateson.
Los sujetos de tal modo agrupados podrán promover una concreta lógica democrática y participativa que les sirva como guía para la vida cotidiana, intentando además construir un espacio para la creación y el invento. El vector aprendizaje se logra por sumación de información. En determinado momento se produce un cambio cualitativo en el grupo, que se traduce en términos de resolución de ansiedades, adaptación activa a la realidad, creatividad, proyectos, etc. Para John Dewey, el aprendizaje da a cada individuo la posesión de sí mismo, la independencia y la posibilidad de adecuarse a las modificaciones del medio. El sujeto, inmerso en una dialéctica intrasistémica-intersistémica con el cosmos, no puede sino transformarlo y transformarse.
El educador Paulo Freire, uno de los máximos representantes de la pedagogía de la liberación, defiende la idea del aprendizaje como un proceso de concienciación de la condición social del individuo, que la va adquiriendo mediante el análisis reflexivo y crítico del mundo que habita. Esto mismo sucede con nuestro enseñaje psicosocial, altamente resolutivo, solidario y con un firme proyecto de favorecer al máximo el desarrollo de las personas, de los grupos y de la sociedad toda. Parafraseando a Ignacio Martín-Baró, el propósito es bucear tanto en la política del aprendizaje como en el aprendizaje de la política, de modo tal de liberar a cada sujeto brindándole una mayor autonomía y distintas posibilidades reales de elección de vida.
En conclusión, el aprendizaje grupal y crítico aquí expuesto representa un acto de habilitación en tanto ayuda a capacitarnos —como verdaderos agentes del cambio social planificado— para ir modificando las condiciones de existencia allí donde sea necesario. En términos de Peter McLaren, es propender hacia un aprendizaje dinámico y participativo que rechaza de plano la idea de una enseñanza entendida como mera fabricación uniforme de subjetividades, para que cada vez más individuos busquen ser obra de sí mismos, artífices de su destino y dueños de su propia historia. Nuestro enfoque psicosocial pretende simplemente abrir el horizonte del presente y del futuro. Tal vez no sea más que un horizonte utópico, pero a la vez posible y realizable.
MARTINA WRIGHT
RONALDO WRIGHT
APRENDIZAJE Y PSICOLOGIA SOCIAL
El vocablo aprendizaje proviene de aprendiz, refiriéndose a la persona que aprende algún arte u oficio. El aprendizaje —a saber, uno de los seis vectores del cono invertido creado por Enrique Pichon-Rivière— es definido como la apropiación instrumental de la realidad para modificarla. Apropiarse es adueñarse; tomar algo e incorporarlo de modo tal que lo externo se nos haga interno. Hablamos aquí de un proceso de adquisición de saberes y de la experimentación con los mismos para obtener otros nuevos. Nuestra Psicología Social nos prepara en una didáctica que va rompiendo con todo automatismo de repetición, fundamentándose en la unidad del enseñar y aprender (enseñaje) que permita situarnos de otro modo en el mundo.
Veamos, pues, algunas ideas vinculadas con las características de este aprendizaje psicosocial que va en procura de resolver las situaciones estereotipadas y dilemáticas de la vida cotidiana. Así, Philippe Meirieu distingue entre dos conceptos en apariencia análogos: instrucción y aprendizaje. Mientras que instruir es aplicar, aprender es adquirir valores y normas. Instruir escapa a toda reflexión; aprender exige reflexionar con libertad y autonomía. La instrucción alude a un entrenamiento, a la incorporación de una mecánica donde interesan los datos y la memoria. En cambio, el aprendizaje nos conecta con estructuras de pensamiento, con la construcción de una cosmovisión totalizadora del universo. Mientras que la instrucción impone, el aprendizaje libera.
Sabemos que la Psicología Social piensa al grupo operativo de aprendizaje como un dispositivo privilegiado donde las estructuras rígidas de conducta pueden ser singular y colectivamente trabajadas. Se apuesta a una dialogicidad grupal que aparece bajo la forma de un discurso, donde la presencia del otro adviene, se reafirma y se manifiesta. La finalidad esencial es la de poder comprometerse emocionalmente con los otros en un encuentro que permita la ternura y el acogimiento del semejante. En términos del filósofo Jürgen Habermas, tal búsqueda tendería además a adquirir un conocimiento emancipatorio concreto que nos ayude a entender cómo las relaciones sociales son manipuladas y distorsionadas por los poderes hegemónicos y sus privilegios.
Ya en el siglo XVII Jan Amos Comenius, con su didáctica abocada a la educación, pregonaba que cada individuo debe ampliar los conceptos sobre cualquier tema, pues el aprendizaje es un proceso que afecta a largo plazo la vida de toda persona y produce profundos resultados éticos. El objeto es favorecer al máximo el desarrollo individual y social; y precisamente en los grupos se propicia la circulación de lo que llamamos inter-saberes. Si para algunos la pedagogía es un arte, desde lo psicosocial solemos hablar del ECRO (esquema conceptual referencial operativo) como un arte-facto para pensar, sentir y hacer. Decimos arte-facto en el sentido de hecho con arte; artesanía que posibilita enfrentar las múltiples complejidades del mundo actual.
La moderna pedagogía crítica también es una propuesta de aprendizaje que intenta una nueva manera de leer la realidad, capaz de responder a las problemáticas de este planeta hiperglobalizado. Según Henry A. Giroux, sus conceptos fundamentales son: comunicación, humanización, participación, transformación y contextualización. Se puede fácilmente advertir el íntimo nexo entre estas ideas y las formuladas por nuestra didáctica psicosocial, encaminada hacia la praxis del aprender a emprender. Si fuese cierto que los hombres se producen a sí mismos, pensamos que dicha tarea es mucho mejor abordarla de modo grupal para lograr como resultado la creación de un ser nuevo. Para Emile Durkheim, el fin último sería humanizar al hombre.
Es así que una lectura más coherente de la realidad va en procura de alcanzar la modificación de uno mismo (mundo interno), como también cambiar el mundo externo en el que interactuamos (llamado arte del timonel). Aquí la idea de lo cultural es fundamental a los fines de la comprensión de esta temática, entendiendo por cultura al conjunto de valores, ideologías y prácticas a partir de las cuales otorgamos sentido al mundo. Creemos que el enseñaje en grupo incentiva la producción de ideas y la realización de acciones concretas, logrando un acomodamiento del individuo al medio en el que le toca vivir. Es esencial estar dispuestos a aprender a aprender (deuteroaprendizaje) conforme la terminología acuñada por Gregory Bateson.
Los sujetos de tal modo agrupados podrán promover una concreta lógica democrática y participativa que les sirva como guía para la vida cotidiana, intentando además construir un espacio para la creación y el invento. El vector aprendizaje se logra por sumación de información. En determinado momento se produce un cambio cualitativo en el grupo, que se traduce en términos de resolución de ansiedades, adaptación activa a la realidad, creatividad, proyectos, etc. Para John Dewey, el aprendizaje da a cada individuo la posesión de sí mismo, la independencia y la posibilidad de adecuarse a las modificaciones del medio. El sujeto, inmerso en una dialéctica intrasistémica-intersistémica con el cosmos, no puede sino transformarlo y transformarse.
El educador Paulo Freire, uno de los máximos representantes de la pedagogía de la liberación, defiende la idea del aprendizaje como un proceso de concienciación de la condición social del individuo, que la va adquiriendo mediante el análisis reflexivo y crítico del mundo que habita. Esto mismo sucede con nuestro enseñaje psicosocial, altamente resolutivo, solidario y con un firme proyecto de favorecer al máximo el desarrollo de las personas, de los grupos y de la sociedad toda. Parafraseando a Ignacio Martín-Baró, el propósito es bucear tanto en la política del aprendizaje como en el aprendizaje de la política, de modo tal de liberar a cada sujeto brindándole una mayor autonomía y distintas posibilidades reales de elección de vida.
En conclusión, el aprendizaje grupal y crítico aquí expuesto representa un acto de habilitación en tanto ayuda a capacitarnos —como verdaderos agentes del cambio social planificado— para ir modificando las condiciones de existencia allí donde sea necesario. En términos de Peter McLaren, es propender hacia un aprendizaje dinámico y participativo que rechaza de plano la idea de una enseñanza entendida como mera fabricación uniforme de subjetividades, para que cada vez más individuos busquen ser obra de sí mismos, artífices de su destino y dueños de su propia historia. Nuestro enfoque psicosocial pretende simplemente abrir el horizonte del presente y del futuro. Tal vez no sea más que un horizonte utópico, pero a la vez posible y realizable.
MARTINA WRIGHT
RONALDO WRIGHT
jueves, 30 de agosto de 2012
094 - El ENARD y Otra Mentira de Patas Cortas
(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe – Año XI Nro. 54 correspondiente a septiembre – octubre de 2012)
EL ENARD Y OTRA MENTIRA DE PATAS CORTAS
A su regreso al país, el taekwondista correntino Sebastián Crismanich públicamente desmintió la falsa campaña informativa contra el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), difundida por varios medios masivos de comunicación y que contenía duras acusaciones contrarias al gobierno central. El ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, a su vez, defendió las funciones de dicho organismo, pues la falaz noticia sostenía que debió vender su automóvil para poder competir y que tuvo que alojarse en un hotel londinense tan solo un día antes del inicio, debido a la falta de pago por parte de las autoridades argentinas. Muy por el contrario, el atleta agregó que el ENARD respondió a todas sus necesidades con un fuerte apoyo económico durante la preparación previa al torneo olímpico.
Otras declaraciones de competidores argentinos en las recientes olimpiadas se sumaron a su categórica desmentida, opinando algunos de ellos que el ENARD es lo mejor que les pudo pasar. Afortunadamente, una vez más la mentira tuvo patas cortas pero largo alcance, ya que nos permitió a muchos anoticiarnos con más detalle acerca de los objetivos de este ente nacional creado por la Ley Nº 26.573 y que inició su gestión recién a mediados del año 2010. Agreguemos entonces, a los fines de una mayor difusión, que el ENARD es una estructura no estatal de gestión mixta, en la que el Estado y la organización privada realizan una tarea conjunta en beneficio del deporte de alto rendimiento. Sus socios fundadores y coadministradores son el Comité Olímpico Argentino (COA) y la Secretaría de Deporte de la Nación.
La específica misión de este nuevo ente —sin fines de lucro y que goza además de autarquía administrativa y financiera— es dar soporte para el entrenamiento y la capacitación de los atletas de alto rendimiento. De este modo, colabora con el fin de atender y de promover las actividades relacionadas con el deporte argentino; ello con un enfoque federal, participativo y de sustentabilidad en el largo plazo. Así, articula su actividad con las federaciones deportivas nacionales y con los gobiernos provinciales y municipales. Y entre otras funciones, el ENARD asigna becas no sólo a deportistas sino también a los entrenadores y a los técnicos afectados al alto rendimiento deportivo; asegura la cobertura médico asistencial de todos ellos; y brinda apoyo económico para la organización de competencias tanto nacionales como internacionales.
Los datos precedentes, al parecer, no son hoy de interés ni objeto de sana información para algunos medios de comunicación, escudados periodísticamente detrás de una burda campaña que sigue apostando a dibujar un presente caótico. Por eso creemos que es relevante destacar que, pese a su corta existencia, el número de becados en la actualidad asciende a casi novecientos (900) deportistas de elite, casi quinientos (500) jóvenes talentos y casi trescientos (300) entrenadores y técnicos. Si bien el logro de los objetivos estratégicos de nivel nacional será el producto de un proceso sustentable a largo plazo, en el transcurso del año 2011 ya se obtuvieron 75 medallas en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, otras 75 medallas en los Juegos Parapanamericanos y otras 22 medallas más en los Juegos Suramericanos de Playa Manta.
Finalizados estos Juegos Olímpicos 2012, nuestros pibes pudieron disfrutar (en imágenes televisivas) de los más variados deportes y atletas de muchísimas disciplinas. Enfatizamos que toda práctica deportiva para los niños y los adolescentes promueve un ocio saludable y constituye un factor de protección en relación al consumo de tabaco, alcohol y otras drogas. Ojalá se utilice en las escuelas mucha difusión deportiva ya que, hoy, el primer contacto con sustancias adictivas se produce a edades cada vez más tempranas. La idea es vincular la alta competencia con el deporte amateur, ese donde los chicos se relacionan con la fuerza de lo grupal para divertirse y pasarla bien. Concretamente, nos referimos a algo similar al programa de prevención de la salud implementado en el nivel primario escolar y llevado a cabo hace pocos años.
Aclaremos que el combate precautorio contra las adicciones es un trabajo conjunto del Estado y de la sociedad toda. Y así lo entendió la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), que en los años 2007-2008 auspició el Encuentro sobre Prevención de Adicciones, realizado en escuelas primarias y públicas de esta ciudad. Solemos decir que dicha tarea comienza en el círculo familiar, pero es en el ámbito educativo donde muchos de los problemas de los chicos afloran frecuentemente y es donde se debe impartir —desde el inicio, en el jardín de infantes— el trabajo tutelar. Es para celebrar, pues, que los organismos estatales y la gestión privada sigan realizando en comunión esta noble y saludable labor, mal que le pese a algún periodismo tendencioso y detractor.
EL ENARD Y OTRA MENTIRA DE PATAS CORTAS
A su regreso al país, el taekwondista correntino Sebastián Crismanich públicamente desmintió la falsa campaña informativa contra el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), difundida por varios medios masivos de comunicación y que contenía duras acusaciones contrarias al gobierno central. El ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, a su vez, defendió las funciones de dicho organismo, pues la falaz noticia sostenía que debió vender su automóvil para poder competir y que tuvo que alojarse en un hotel londinense tan solo un día antes del inicio, debido a la falta de pago por parte de las autoridades argentinas. Muy por el contrario, el atleta agregó que el ENARD respondió a todas sus necesidades con un fuerte apoyo económico durante la preparación previa al torneo olímpico.
Otras declaraciones de competidores argentinos en las recientes olimpiadas se sumaron a su categórica desmentida, opinando algunos de ellos que el ENARD es lo mejor que les pudo pasar. Afortunadamente, una vez más la mentira tuvo patas cortas pero largo alcance, ya que nos permitió a muchos anoticiarnos con más detalle acerca de los objetivos de este ente nacional creado por la Ley Nº 26.573 y que inició su gestión recién a mediados del año 2010. Agreguemos entonces, a los fines de una mayor difusión, que el ENARD es una estructura no estatal de gestión mixta, en la que el Estado y la organización privada realizan una tarea conjunta en beneficio del deporte de alto rendimiento. Sus socios fundadores y coadministradores son el Comité Olímpico Argentino (COA) y la Secretaría de Deporte de la Nación.
La específica misión de este nuevo ente —sin fines de lucro y que goza además de autarquía administrativa y financiera— es dar soporte para el entrenamiento y la capacitación de los atletas de alto rendimiento. De este modo, colabora con el fin de atender y de promover las actividades relacionadas con el deporte argentino; ello con un enfoque federal, participativo y de sustentabilidad en el largo plazo. Así, articula su actividad con las federaciones deportivas nacionales y con los gobiernos provinciales y municipales. Y entre otras funciones, el ENARD asigna becas no sólo a deportistas sino también a los entrenadores y a los técnicos afectados al alto rendimiento deportivo; asegura la cobertura médico asistencial de todos ellos; y brinda apoyo económico para la organización de competencias tanto nacionales como internacionales.
Los datos precedentes, al parecer, no son hoy de interés ni objeto de sana información para algunos medios de comunicación, escudados periodísticamente detrás de una burda campaña que sigue apostando a dibujar un presente caótico. Por eso creemos que es relevante destacar que, pese a su corta existencia, el número de becados en la actualidad asciende a casi novecientos (900) deportistas de elite, casi quinientos (500) jóvenes talentos y casi trescientos (300) entrenadores y técnicos. Si bien el logro de los objetivos estratégicos de nivel nacional será el producto de un proceso sustentable a largo plazo, en el transcurso del año 2011 ya se obtuvieron 75 medallas en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, otras 75 medallas en los Juegos Parapanamericanos y otras 22 medallas más en los Juegos Suramericanos de Playa Manta.
Finalizados estos Juegos Olímpicos 2012, nuestros pibes pudieron disfrutar (en imágenes televisivas) de los más variados deportes y atletas de muchísimas disciplinas. Enfatizamos que toda práctica deportiva para los niños y los adolescentes promueve un ocio saludable y constituye un factor de protección en relación al consumo de tabaco, alcohol y otras drogas. Ojalá se utilice en las escuelas mucha difusión deportiva ya que, hoy, el primer contacto con sustancias adictivas se produce a edades cada vez más tempranas. La idea es vincular la alta competencia con el deporte amateur, ese donde los chicos se relacionan con la fuerza de lo grupal para divertirse y pasarla bien. Concretamente, nos referimos a algo similar al programa de prevención de la salud implementado en el nivel primario escolar y llevado a cabo hace pocos años.
Aclaremos que el combate precautorio contra las adicciones es un trabajo conjunto del Estado y de la sociedad toda. Y así lo entendió la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), que en los años 2007-2008 auspició el Encuentro sobre Prevención de Adicciones, realizado en escuelas primarias y públicas de esta ciudad. Solemos decir que dicha tarea comienza en el círculo familiar, pero es en el ámbito educativo donde muchos de los problemas de los chicos afloran frecuentemente y es donde se debe impartir —desde el inicio, en el jardín de infantes— el trabajo tutelar. Es para celebrar, pues, que los organismos estatales y la gestión privada sigan realizando en comunión esta noble y saludable labor, mal que le pese a algún periodismo tendencioso y detractor.
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